Especificaciones y análisis del Renault Grand Espace
Potencia
170CV
Par
270Nm
Consumo
10.7l/100
Emisiones
255g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
197km/h
Peso
1840kg
Precio
34,870€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
6 / 5 puertas
456 L
83 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Grand Espace Privilege 2.0T 16v Aut. · 170 CV (2007-2008)
Descripción general
El Renault Grand Espace de 2006, en su versión Privilege 2.0T 16v Automático, se presenta como un monovolumen familiar que busca combinar espacio, confort y un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 170 CV y una transmisión automática de 5 velocidades, promete viajes placenteros y una experiencia de conducción relajada, ideal para quienes valoran la comodidad en cada trayecto.
Experiencia de conducción
Al volante del Grand Espace, la sensación predominante es de suavidad y amplitud. El motor 2.0T de 170 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve con soltura el conjunto, especialmente en carretera. La caja de cambios automática de 5 velocidades contribuye a una conducción fluida, sin brusquedades, perfecta para largos viajes. La suspensión, orientada al confort, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, aunque en curvas pronunciadas se percibe un balanceo natural debido a su tamaño y altura. La dirección, sin ser excesivamente comunicativa, cumple su función en un vehículo de estas características, facilitando las maniobras a pesar de sus dimensiones. En definitiva, es un coche para disfrutar del camino sin prisas, priorizando el bienestar de sus ocupantes.
Diseño y estética
El diseño del Renault Grand Espace de 2006 es inconfundiblemente Renault de la época, con líneas suaves y redondeadas que buscan maximizar el espacio interior. Su silueta de monovolumen grande se acentúa con una longitud de casi 4,9 metros, ofreciendo una presencia imponente en la carretera. Los faros delanteros, de generoso tamaño, se integran armoniosamente en el frontal, mientras que la zaga, con sus pilotos verticales, refuerza la sensación de altura. El interior es donde el diseño realmente brilla, con un salpicadero futurista y una disposición de los mandos que, aunque requiere un breve periodo de adaptación, resulta ergonómica. La luminosidad es un punto fuerte, gracias a las amplias superficies acristaladas, creando un ambiente acogedor y espacioso para todos los pasajeros.
Tecnología y características
En 2006, el Grand Espace Privilege ofrecía una dotación tecnológica considerable para su segmento. Destaca su motor 2.0T de 170 CV con inyección indirecta, turbo e intercooler, que proporcionaba un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia para la época. La transmisión automática de 5 velocidades era un elemento de confort clave. En el interior, aunque no disponía de las pantallas táctiles actuales, contaba con un cuadro de instrumentos digital central y una consola bien organizada. Elementos como el climatizador automático, el control de crucero y un sistema de sonido de calidad contribuían a una experiencia de viaje más agradable. La seguridad también era un pilar, con múltiples airbags y sistemas de asistencia a la conducción que, si bien no eran tan avanzados como los actuales, ofrecían una protección sólida.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes grandes, el Renault Grand Espace de 2006 se enfrentaba a competidores como el Chrysler Grand Voyager, el Ford Galaxy, el Volkswagen Sharan o el SEAT Alhambra. Cada uno con sus particularidades, el Grand Espace se distinguía por su diseño más atrevido y su enfoque en el confort y la modularidad interior, ofreciendo una alternativa con un toque más francés y distintivo frente a la sobriedad de algunos de sus rivales alemanes o la practicidad de los americanos.
Conclusión
El Renault Grand Espace Privilege 2.0T 16v Automático de 2006 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para familias que buscan espacio, confort y una conducción relajada. Su diseño distintivo, su amplio interior y su equipamiento tecnológico de la época lo convierten en un compañero de viaje ideal para quienes valoran la comodidad por encima de las prestaciones deportivas. Es un coche que invita a disfrutar del camino, a crear recuerdos en familia y a vivir cada trayecto con una sensación de bienestar y amplitud.




