Especificaciones y análisis del Renault Grand Scénic
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1635kg
Precio
24,700€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
409 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Grand Scenic 2.0 dCi 150 CV Confort Expression (2005-2006)
Descripción general
El Renault Grand Scénic de 2004, en su versión 2.0 dCi de 150 CV, se presenta como un monovolumen familiar que busca combinar espacio, confort y un rendimiento diésel eficiente. Con un precio de 24.700 euros en su momento, este vehículo se posicionaba como una opción atractiva para familias que necesitaban versatilidad y un motor con buena respuesta. Su diseño, aunque funcional, no dejaba de lado la estética, ofreciendo una imagen robusta y pensada para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Grand Scénic 2.0 dCi de 150 CV, la sensación predominante es de solidez y confort. El motor diésel, con sus 150 CV y 340 Nm de par, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera, incluso con el coche cargado. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite un control preciso y contribuye a una experiencia de conducción agradable. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave para todos los ocupantes. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en entornos urbanos y en carretera, ofreciendo un buen equilibrio entre suavidad y precisión. En general, es un coche que invita a los viajes largos, donde su comodidad y su motor diésel demuestran su valía.
Diseño y estética
El diseño del Renault Grand Scénic de 2004 se caracteriza por sus líneas suaves y funcionales, pensadas para maximizar el espacio interior sin renunciar a una estética agradable. Con una longitud de 4493 mm y una altura de 1636 mm, su silueta es claramente la de un monovolumen, pero con detalles que le otorgan personalidad. Los faros delanteros, de buen tamaño, se integran armoniosamente en el frontal, mientras que la zaga, con sus pilotos verticales, refuerza la sensación de amplitud. El interior, con capacidad para 7 plazas, está diseñado para ser práctico y acogedor, con una buena visibilidad y una disposición de los mandos intuitiva. Los materiales, aunque no son de lujo, transmiten una sensación de durabilidad y buen ajuste, lo que contribuye a una atmósfera general de calidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Grand Scénic de 2004 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 2.0 dCi de 150 CV es un claro ejemplo, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permitía ofrecer un rendimiento notable y un consumo combinado de 5.8 l/100km. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 300 mm delante y discos de 274 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La dirección asistida eléctrica era un elemento que contribuía al confort de conducción. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento estaba a la altura de lo esperado en un vehículo familiar de su categoría, priorizando la funcionalidad y la seguridad de los ocupantes.
Competencia
En el mercado de monovolúmenes de 2004, el Renault Grand Scénic se enfrentaba a competidores de peso como el Citroën C4 Picasso, el Opel Zafira o el Ford C-MAX. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Grand Scénic destacaba por su equilibrio entre espacio, confort y un motor diésel potente y eficiente. Su capacidad para 7 plazas y su diseño interior versátil lo convertían en una opción muy atractiva para familias numerosas o aquellos que necesitaban un extra de espacio y modularidad.
Conclusión
El Renault Grand Scénic 2.0 dCi de 150 CV de 2004 es un monovolumen que cumplía con creces las expectativas de las familias de la época. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un interior espacioso y versátil, y un confort de marcha notable lo convertían en un compañero ideal para el día a día y para los viajes largos. Aunque su diseño es funcional, no carece de atractivo, y su tecnología, para su tiempo, era avanzada. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante en el mercado de segunda mano para quienes buscan un vehículo familiar robusto y fiable.




