Especificaciones y análisis del Renault Grand Scénic
Potencia
163CV
Par
270Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
194g/km
0-100 km/h
9.6s
Vel. Máx.
206km/h
Peso
1610kg
Precio
23,080€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
475 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Grand Scenic Privilege 2.0 T 165 CV 7 plazas (2006-2008)
Descripción general
El Renault Grand Scénic de 2007, en su versión Privilege 2.0 T de 165 CV y 7 plazas, se presenta como una opción familiar robusta y versátil. Este monovolumen, con su motor de gasolina turboalimentado, prometía un equilibrio entre rendimiento y funcionalidad, ideal para quienes buscaban espacio y comodidad sin renunciar a una conducción ágil. Su diseño, aunque anclado en la estética de mediados de los 2000, ofrecía una propuesta práctica y bien pensada para el día a día familiar.
Experiencia de conducción
Al volante del Grand Scénic 2.0 T, la sensación es de control y confort. El motor de 163 CV, con su turbo e intercooler, entrega una respuesta enérgica, especialmente a medio régimen, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir el potencial del motor, mientras que la dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en entornos urbanos. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un viaje suave para todos los ocupantes. Sin embargo, su peso de 1610 kg y su enfoque familiar hacen que no sea un coche para buscar sensaciones deportivas, sino más bien para disfrutar de trayectos cómodos y seguros.
Diseño y estética
El diseño exterior del Renault Grand Scénic de 2007 es funcional y reconocible. Sus líneas redondeadas y su silueta de monovolumen clásico priorizan el espacio interior. Los faros delanteros, de buen tamaño, y la parrilla característica de Renault de la época le otorgan una personalidad amable. En el interior, la configuración de 7 plazas es su gran baza, con asientos modulables que permiten adaptar el espacio a las necesidades de cada momento. Los materiales, aunque no son de lujo, son duraderos y están bien ajustados, creando un ambiente acogedor y práctico. La visibilidad es buena gracias a su amplia superficie acristalada, y la ergonomía de los mandos es intuitiva, aunque el cuadro de instrumentos central digital puede requerir un breve periodo de adaptación.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Grand Scénic de 2007 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor 2.0 T de 163 CV con inyección indirecta, turbo e intercooler, ofrecía un rendimiento notable y una eficiencia razonable para un vehículo de su tamaño y potencia. La transmisión manual de 6 velocidades era un estándar de la época para optimizar el consumo y el rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, además de una suspensión bien calibrada para ofrecer estabilidad. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento de serie en la versión Privilege solía incluir elementos de confort y seguridad que mejoraban la experiencia de viaje.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes de 7 plazas, el Renault Grand Scénic de 2007 se enfrentaba a competidores como el Citroën Grand C4 Picasso, el Opel Zafira, el Ford S-Max o el Volkswagen Touran. Cada uno ofrecía sus propias ventajas, ya fuera en diseño, modularidad interior o gama de motores. El Grand Scénic destacaba por su confort de marcha, la versatilidad de sus asientos y la potencia de su motor 2.0 T, que lo diferenciaba de algunas opciones más modestas en rendimiento.
Conclusión
El Renault Grand Scénic Privilege 2.0 T de 165 CV y 7 plazas de 2007 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para familias que buscan espacio, confort y un motor con buena respuesta. Su diseño práctico, su interior modulable y su equipamiento lo convierten en un compañero de viaje fiable y agradable. Es un coche que invita a disfrutar de los trayectos, ofreciendo una experiencia de conducción equilibrada y pensada para el bienestar de todos los ocupantes. Un verdadero aliado para la vida familiar.




