Especificaciones y análisis del Renault Laguna
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
185g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1611kg
Precio
34,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
450 L
66 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Laguna Initiale 2.0 dCi 150 CV Aut. (2008-2009)
Descripción general
El Renault Laguna Initiale 2.0 dCi 150 CV Aut. de 2008 se presenta como una berlina que busca ofrecer un equilibrio entre confort, prestaciones y un toque de distinción. En un mercado donde la competencia era feroz, este Laguna intentaba destacar con su motor diésel de 150 CV y su transmisión automática, prometiendo una experiencia de conducción suave y eficiente para el día a día y los viajes largos.
Experiencia de conducción
Al volante, el Laguna Initiale 2.0 dCi 150 CV Aut. ofrece una experiencia de conducción orientada al confort. La suspensión absorbe bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. El motor diésel, con sus 150 CV y 340 Nm de par, se muestra solvente en la mayoría de situaciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena respuesta en carretera. La caja de cambios automática de 6 velocidades contribuye a la suavidad general, aunque en ocasiones puede percibirse algo menos reactiva que otras transmisiones de la época. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto, más que a una conducción deportiva.
Diseño y estética
El diseño del Renault Laguna de 2008, especialmente en su versión berlina, se caracteriza por líneas fluidas y elegantes que buscan transmitir una imagen de modernidad y sofisticación. La parte frontal, con sus faros alargados y la parrilla distintiva de Renault, le otorga una personalidad reconocible. La silueta lateral es armoniosa, con una caída del techo que se integra suavemente en la zaga. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con materiales que, en la versión Initiale, buscan elevar la percepción de calidad y confort. Los acabados son correctos y la disposición de los mandos es intuitiva, aunque algunos plásticos pueden no ser del agrado de todos. En conjunto, es un diseño que, sin ser rompedor, resulta agradable y atemporal.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Renault Laguna Initiale de 2008 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. Contaba con un motor diésel 2.0 dCi de 150 CV con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que garantizaba una buena eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades era un punto a favor en términos de confort. En cuanto a seguridad, ofrecía un equipamiento completo con múltiples airbags y sistemas de asistencia a la conducción. En el interior, se podían encontrar elementos como el climatizador automático, el sistema de sonido y, dependiendo de las opciones, sistemas de navegación y conectividad que mejoraban la experiencia a bordo. Aunque hoy en día muchos de estos sistemas han evolucionado, en su momento representaban un buen nivel tecnológico para una berlina de su segmento.
Competencia
En el segmento de las berlinas medias, el Renault Laguna Initiale 2.0 dCi 150 CV Aut. se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos, destacaban modelos como el Volkswagen Passat, conocido por su solidez y calidad de construcción; el Ford Mondeo, que ofrecía una dinámica de conducción más deportiva; el Peugeot 407, con un diseño distintivo y un enfoque en el confort; y el Opel Insignia, que comenzaba a ganar terreno con su diseño moderno y equipamiento. Cada uno de estos rivales tenía sus propias fortalezas, lo que obligaba al Laguna a esforzarse por destacar en aspectos como el confort, la suavidad de marcha y un equipamiento completo en su versión Initiale.
Conclusión
El Renault Laguna Initiale 2.0 dCi 150 CV Aut. de 2008 es una berlina que, a pesar de los años, sigue ofreciendo un buen nivel de confort y una experiencia de conducción relajada. Su motor diésel es eficiente y suficientemente potente para la mayoría de las situaciones, y la caja de cambios automática contribuye a la suavidad general. Si bien su diseño puede no ser el más vanguardista hoy en día, mantiene una elegancia discreta. Es una opción interesante para quienes buscan un coche espacioso, cómodo y bien equipado para viajes largos o el uso diario, sin pretensiones deportivas. Su fiabilidad, como la de muchos coches de su época, dependerá en gran medida del mantenimiento recibido a lo largo de los años.




