Especificaciones y análisis del Renault Laguna
Potencia
131CV
Par
320Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
157g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1537kg
Precio
24,550€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
450 L
66 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Laguna Dynamique 2.0 dCi 130 CV (2008-2009)
Descripción general
El Renault Laguna Dynamique 2.0 dCi 130 CV de 2008 se presenta como una berlina que busca combinar elegancia y funcionalidad. Con un motor diésel de 131 CV, este modelo promete un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para quienes buscan un coche versátil para el día a día y viajes largos. Su diseño, aunque discreto, esconde un interior pensado para el confort y la practicidad, características que Renault ha sabido cultivar a lo largo de los años en la familia Laguna.
Experiencia de conducción
Al volante del Laguna Dynamique 2.0 dCi, la sensación es de aplomo y suavidad. El motor diésel de 131 CV, con sus 320 Nm de par, ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.6 segundos no es de infarto, pero sí suficiente para moverse con agilidad. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje confortable. La dirección, de cremallera, es precisa y transmite confianza, aunque no es la más comunicativa del segmento. En general, es un coche que invita a la calma, a disfrutar del trayecto sin sobresaltos, con un consumo combinado de 6 l/100km que lo hace atractivo para largos recorridos.
Diseño y estética
El diseño del Renault Laguna de 2008 es sobrio y elegante, sin estridencias. Sus líneas fluidas y su silueta de berlina clásica le otorgan una presencia discreta pero distinguida. Las dimensiones, con 4695 mm de largo y 1811 mm de ancho, le confieren una planta sólida en la carretera. El interior, aunque no es el más vanguardista, está bien resuelto, con materiales de calidad y un salpicadero funcional. Los asientos son cómodos y el espacio interior es generoso, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. El maletero, con 450 litros, es amplio y muy aprovechable, ideal para el equipaje de toda la familia. En definitiva, un diseño que prioriza la funcionalidad y la comodidad sobre la espectacularidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Laguna Dynamique 2.0 dCi de 2008 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Renault para optimizar el rendimiento y la eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque carece de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento se centra en lo esencial para una conducción segura y confortable. Los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizan una buena capacidad de detención. Es un coche que, sin ser un escaparate tecnológico, cumple con creces en lo que a mecánica y seguridad se refiere.
Competencia
En el segmento de las berlinas medias, el Renault Laguna Dynamique 2.0 dCi de 2008 se enfrentaba a duros competidores. Modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Peugeot 407 eran sus principales adversarios. Frente a ellos, el Laguna ofrecía un confort de marcha notable y un motor diésel eficiente. Si bien el Passat podía presumir de una mayor calidad percibida en algunos acabados y el Mondeo de un comportamiento dinámico más ágil, el Laguna se posicionaba como una opción equilibrada, con un buen compromiso entre confort, equipamiento y precio. Su fiabilidad, aunque a veces cuestionada en generaciones anteriores, en este modelo buscaba consolidar la buena imagen de la marca.
Conclusión
El Renault Laguna Dynamique 2.0 dCi 130 CV de 2008 es una berlina que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un coche espacioso, confortable y con un motor diésel solvente. Su diseño atemporal, su buen comportamiento en carretera y su consumo contenido lo convierten en un compañero de viaje ideal. No es el coche más emocionante ni el más lujoso, pero cumple con creces su función de transporte familiar o de representación, ofreciendo una experiencia de conducción relajada y segura. Es un coche que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchos kilómetros de satisfacción.




