Renault Laguna Berlina Privilege dCi 130 · 131 CV (2009-2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Renault Laguna - Vista 1
Renault Laguna - Vista 2
Renault Laguna - Vista 3
Renault Laguna - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Laguna

Potencia

131CV

Par

320Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

157g/km

0-100 km/h

10.6s

Vel. Máx.

204km/h

Peso

1537kg

Precio

26,400

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

450 L

Depósito

66 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero450 L

Análisis detallado del Renault Laguna Berlina Privilege dCi 130 · 131 CV (2009-2010)

Descripción general

El Renault Laguna Berlina Privilege dCi 130 de 2008 se presenta como una opción equilibrada y elegante dentro del segmento de las berlinas medias. Con un motor diésel de 131 CV y un enfoque en el confort, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la suavidad de marcha y un equipamiento generoso para el día a día.

Experiencia de conducción

Al volante del Laguna dCi 130, la sensación predominante es de confort y aplomo. Su motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, con un par motor de 320 Nm que se siente desde bajas revoluciones. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero. La dirección hidráulica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con suavidad. En general, es un coche que invita a devorar kilómetros con tranquilidad, sin grandes pretensiones deportivas pero con una notable comodidad.

Diseño y estética

El diseño del Renault Laguna de 2008, en su versión berlina, se caracteriza por líneas fluidas y una silueta elegante que buscaba distanciarse de la imagen más controvertida de su predecesor. Con 4695 mm de longitud, 1811 mm de ancho y 1445 mm de alto, ofrece una presencia distinguida en la carretera. Las ópticas delanteras y traseras, junto con una parrilla discreta, contribuyen a una estética armoniosa y atemporal. El interior, con sus 5 plazas y un maletero de 450 litros, prioriza la funcionalidad y la ergonomía, con materiales que, aunque no son de lujo, ofrecen una buena sensación de calidad para su segmento.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Laguna Privilege dCi 130 de 2008 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante completos. El motor diésel de 1995 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un buen aprovechamiento de la potencia. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, además de sistemas de asistencia a la conducción que contribuían a la seguridad activa y pasiva. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o electrificación, ofrecía un equipamiento funcional y bien resuelto para la época.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Renault Laguna dCi 130 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Peugeot 407 o el Opel Insignia. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en deportividad, espacio interior o calidad de acabados. El Laguna buscaba diferenciarse por su confort de marcha, su diseño elegante y un equipamiento generoso, ofreciendo una alternativa atractiva para quienes priorizaban la comodidad y la suavidad en la conducción.

Conclusión

El Renault Laguna Berlina Privilege dCi 130 de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina cómoda, espaciosa y con un consumo contenido. Su diseño atemporal y su enfoque en el confort lo convierten en un compañero ideal para viajes largos o para el día a día. Aunque no es el más emocionante de conducir, cumple con creces su cometido de ofrecer un transporte fiable y agradable.