Especificaciones y análisis del Renault Laguna
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
136g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1492kg
Precio
27,550€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
450 L
66 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Laguna Berlina GT 4Control dCi 150 · 150 CV (2010-2012)
Descripción general
El Renault Laguna Berlina GT 4Control dCi 150 de 2011 es una berlina que combina elegancia y dinamismo, ofreciendo una experiencia de conducción distintiva. Con su motor diésel de 150 CV y el innovador sistema 4Control, este modelo se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan un equilibrio entre confort, eficiencia y agilidad en la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante, el Laguna GT 4Control dCi 150 transmite una sensación de control y aplomo. El sistema 4Control, con sus cuatro ruedas directrices, dota al coche de una agilidad sorprendente en curvas y una estabilidad envidiable a altas velocidades. La dirección electrohidráulica, sensible a la velocidad, contribuye a una respuesta precisa y comunicativa. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un par motor de 340 Nm que permite recuperaciones ágiles y un buen ritmo en carretera, con un consumo combinado de 5.2 l/100km que invita a largos viajes sin preocupaciones. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable sin sacrificar la deportividad.
Diseño y estética
El diseño del Renault Laguna Berlina GT 4Control de 2011 se caracteriza por sus líneas fluidas y elegantes, que le otorgan una presencia sofisticada en la carretera. La carrocería berlina de 5 puertas, con sus 4695 mm de longitud, 1811 mm de anchura y 1445 mm de altura, proyecta una imagen equilibrada y robusta. Los detalles específicos de la versión GT, como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/50 R17, realzan su carácter deportivo sin caer en estridencias. El interior, aunque no se detalla en los datos, suele seguir la línea de Renault de ofrecer un habitáculo funcional y bien acabado, con materiales de calidad y una ergonomía pensada para el conductor y los pasajeros.
Tecnología y características
La joya tecnológica de este Laguna es, sin duda, el sistema 4Control de cuatro ruedas directrices. Esta innovación permite que las ruedas traseras giren ligeramente en la misma dirección o en la opuesta a las delanteras, mejorando drásticamente la agilidad en maniobras a baja velocidad y la estabilidad en curvas a alta velocidad. El motor diésel de 1995 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 6 velocidades asegura un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque carece de Stop&Start, su consumo y emisiones de CO2 (136 g/km) lo sitúan en la categoría Euro 5, con etiqueta medioambiental B.
Competencia
En su segmento, el Renault Laguna Berlina GT 4Control dCi 150 se enfrentaba a competidores de peso como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Insignia o el Peugeot 508. Su principal diferenciador era el sistema 4Control, que le otorgaba una ventaja en agilidad y dinamismo frente a muchos de sus rivales, que ofrecían un comportamiento más convencional. Si bien algunos podían superarlo en potencia o en la percepción de calidad de ciertos acabados, el Laguna GT destacaba por su propuesta de conducción más emocionante y su diseño distintivo.
Conclusión
El Renault Laguna Berlina GT 4Control dCi 150 de 2011 es una opción muy interesante para aquellos que buscan una berlina con un toque de deportividad y una tecnología innovadora que mejora significativamente la experiencia de conducción. Su equilibrio entre confort, eficiencia y agilidad, sumado a un diseño elegante, lo convierte en un coche versátil y agradable tanto para el día a día como para largos viajes. Es un vehículo que, sin ser el más potente de su clase, sabe cómo emocionar al conductor con su comportamiento dinámico y su capacidad para devorar kilómetros con solvencia.




