Especificaciones y análisis del Renault Laguna
Potencia
139CV
Par
320Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
206g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1605kg
Precio
27,250€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
475 L
68 L
102 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Laguna Grand Tour 2.2 dCi 140 CV Privilege Aut. (2005-2007)
Descripción general
El Renault Laguna Grand Tour 2.2 dCi 140 CV Privilege Aut. de 2005 es un vehículo que, en su momento, buscaba ofrecer una combinación de espacio, confort y un toque de distinción. Con su carrocería familiar, se presentaba como una opción práctica para aquellos que necesitaban un maletero generoso sin renunciar a una estética cuidada. Este modelo, con su motor diésel y cambio automático, prometía viajes relajados y eficientes, intentando destacar en un segmento muy competitivo.
Experiencia de conducción
Al volante del Laguna Grand Tour, la sensación predominante es la de una conducción suave y orientada al confort. El motor 2.2 dCi de 139 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve el conjunto con solvencia, especialmente en autopista. La caja de cambios automática de 5 velocidades contribuye a una experiencia de conducción relajada, ideal para largos trayectos. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, aunque puede mostrar ciertas inercias en curvas pronunciadas. La dirección, sin ser la más comunicativa, cumple su función en un coche de estas características. En general, es un coche para disfrutar de la carretera sin prisas, con una buena insonorización que contribuye a un ambiente tranquilo en el habitáculo.
Diseño y estética
El diseño del Renault Laguna Grand Tour de 2005 se caracteriza por sus líneas fluidas y elegantes, que le otorgan una presencia distinguida en la carretera. La versión Grand Tour, con su silueta familiar, logra integrar el volumen extra del maletero de forma armoniosa, sin sacrificar la estética. Los faros delanteros, con su forma característica, y la parrilla frontal le confieren una identidad propia. En el interior, el diseño busca la funcionalidad y la ergonomía, con un salpicadero bien organizado y materiales que, aunque no son de lujo, ofrecen una sensación de solidez. Los asientos, especialmente en el acabado Privilege, son cómodos y contribuyen al bienestar de los ocupantes en viajes largos.
Tecnología y características
En 2005, el Renault Laguna Grand Tour incorporaba tecnología que, para la época, era bastante avanzada. El motor 2.2 dCi con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia diésel. La transmisión automática de 5 velocidades ofrecía comodidad en la conducción. En cuanto a seguridad, es probable que contara con un buen equipamiento de airbags y sistemas de asistencia a la frenada. En el apartado de confort, elementos como el climatizador automático, el sistema de sonido y los elevalunas eléctricos eran habituales en este nivel de acabado. Aunque hoy en día pueda parecer básico, en su momento representaba un buen nivel de equipamiento tecnológico.
Competencia
El Renault Laguna Grand Tour 2.2 dCi 140 CV Privilege Aut. competía en un segmento muy disputado con modelos como el Ford Mondeo Wagon, el Opel Vectra Caravan, el Peugeot 407 SW o el Volkswagen Passat Variant. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en dinamismo, espacio interior o calidad de acabados. El Laguna se posicionaba como una opción que priorizaba el confort de marcha, la suavidad de su motor diésel y la amplitud de su maletero, buscando atraer a aquellos que valoraban la tranquilidad en sus desplazamientos.
Conclusión
El Renault Laguna Grand Tour 2.2 dCi 140 CV Privilege Aut. de 2005 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar espacioso y confortable a un precio asequible en el mercado de segunda mano. Su motor diésel ofrece un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, y la caja de cambios automática facilita la conducción. Aunque no es el coche más emocionante de conducir, cumple con creces su función como compañero de viaje para la familia, ofreciendo un habitáculo agradable y un maletero generoso. Es un coche para disfrutar de la carretera con calma y comodidad.




