Especificaciones y análisis del Renault Laguna
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
192g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1632kg
Precio
29,550€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
508 L
66 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Laguna Grand Tour GT 4Control dCi 150 FAP Aut. · 150 CV (2010)
Descripción general
El Renault Laguna Grand Tour GT 4Control dCi 150 FAP Aut. de 2008 es una berlina familiar que, a pesar de su edad, aún conserva un encanto particular. Con su motor diésel de 150 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, prometía un equilibrio entre rendimiento y confort para los viajes largos. Este modelo, en su versión Grand Tour, se presentaba como una opción práctica y elegante para aquellos que buscaban espacio y una experiencia de conducción refinada.
Experiencia de conducción
Al volante de este Laguna, la sensación es de aplomo y suavidad. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 150 CV de forma lineal y suficiente para mover con soltura el conjunto. La transmisión automática de seis marchas contribuye a una conducción relajada, ideal para devorar kilómetros en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y eje torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort notable. Sin embargo, no esperes una agilidad deportiva, su enfoque es más bien el de un compañero de viaje sereno y predecible. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión.
Diseño y estética
El diseño del Laguna Grand Tour GT 4Control es una mezcla de elegancia y funcionalidad. Su silueta familiar, con una línea de techo que se extiende suavemente hacia la zaga, le confiere una presencia distinguida. Los detalles GT, como las llantas de 17 pulgadas y los paragolpes específicos, le otorgan un toque más dinámico sin caer en estridencias. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes son correctos para su época, con un salpicadero bien organizado y asientos cómodos que invitan a largos trayectos. La habitabilidad es uno de sus puntos fuertes, con un maletero generoso de 508 litros que lo convierte en un aliado perfecto para las familias.
Tecnología y características
En su momento, el Laguna Grand Tour GT 4Control incorporaba tecnología interesante. El sistema 4Control, que le da nombre, es su característica más destacada, ofreciendo dirección a las cuatro ruedas para mejorar la agilidad en curvas cerradas y la estabilidad a alta velocidad. Aunque no es un sistema que transforme radicalmente su comportamiento, sí aporta un plus de seguridad y confianza. El motor diésel de 150 CV, con inyección directa y turbo, era un propulsor eficiente para su época, y la transmisión automática de 6 velocidades, aunque no es la más rápida, cumple su función con suavidad. En cuanto a infoentretenimiento, ofrecía lo esperable para un coche de su generación, con un sistema de audio y navegación que, si bien hoy puede parecer básico, era funcional en su momento.
Competencia
En el segmento de las berlinas familiares, el Renault Laguna Grand Tour GT 4Control se enfrentaba a duros competidores como el Ford Mondeo Sportbreak, el Volkswagen Passat Variant o el Peugeot 407 SW. Cada uno con sus propias virtudes, el Laguna intentaba diferenciarse con su sistema 4Control y un diseño que buscaba la elegancia y la funcionalidad. Frente a ellos, el Laguna ofrecía un buen equilibrio entre confort, espacio y un toque de distinción, aunque quizás no destacaba en ningún aspecto de forma abrumadora.
Conclusión
El Renault Laguna Grand Tour GT 4Control dCi 150 FAP Aut. de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina familiar cómoda, espaciosa y con un toque de tecnología distintivo. Su motor diésel ofrece un buen compromiso entre prestaciones y consumo, y su diseño, aunque discreto, mantiene una elegancia atemporal. Es un coche para disfrutar de los viajes, para la familia y para aquellos que valoran la suavidad de marcha y un equipamiento completo. No es el más deportivo ni el más lujoso, pero cumple con creces su cometido como compañero de viaje fiable y confortable.




