Especificaciones y análisis del Renault Laguna
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
182g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1632kg
Precio
31,350€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
508 L
66 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Laguna Grand Tour Privilege dCi 150 FAP Aut. · 150 CV (2010)
Descripción general
El Renault Laguna Grand Tour Privilege dCi 150 FAP Aut. de 2010 es un familiar que combina elegancia y funcionalidad. Con su motor diésel de 150 CV y transmisión automática de 6 velocidades, ofrece un equilibrio entre rendimiento y confort, ideal para viajes largos y el día a día familiar. Su diseño, aunque discreto, denota una madurez y una búsqueda de la practicidad que lo hacen un compañero de ruta fiable y agradable.
Experiencia de conducción
Al volante del Laguna Grand Tour, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. El motor dCi de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suficiente para mover con soltura el conjunto, incluso cargado. La transmisión automática de 6 velocidades contribuye a una conducción relajada, con cambios de marcha imperceptibles que priorizan el confort. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un viaje cómodo para todos los ocupantes. La dirección hidráulica, aunque carece de la inmediatez de sistemas más modernos, proporciona una buena asistencia y un tacto predecible. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto, sin sobresaltos ni pretensiones deportivas.
Diseño y estética
El diseño del Renault Laguna Grand Tour de 2010 es un ejercicio de sobriedad y elegancia. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia discreta pero distinguida. La carrocería familiar, con sus 4803 mm de longitud, se integra armoniosamente, ofreciendo un amplio espacio de carga sin sacrificar la estética. Los detalles, como los faros y la parrilla, se mantienen fieles al lenguaje de diseño de Renault de la época, buscando una imagen de calidad y robustez. El interior, por su parte, destaca por su ergonomía y la calidad de los materiales, con un salpicadero bien organizado y asientos cómodos que invitan a pasar horas al volante. Es un diseño que, sin ser rompedor, envejece con dignidad y sigue resultando funcional y agradable a la vista.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Laguna Grand Tour Privilege dCi 150 FAP Aut. de 2010 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados y que hoy en día siguen siendo funcionales. El motor diésel de 1995 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades, aunque no es de doble embrague, ofrece un funcionamiento suave y contribuye a un consumo combinado de 6.9 l/100km. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delante y macizos detrás, y un chasis bien equilibrado. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su equipamiento de serie en la versión Privilege era bastante completo, ofreciendo un buen nivel de confort y seguridad para sus ocupantes.
Competencia
En el segmento de los familiares diésel de su época, el Renault Laguna Grand Tour se enfrentaba a duros competidores. Modelos como el Ford Mondeo Sportbreak, el Volkswagen Passat Variant, el Peugeot 407 SW o el Citroën C5 Tourer eran sus principales rivales. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, desde la dinámica de conducción del Mondeo hasta la comodidad del C5, pasando por la solidez del Passat. El Laguna Grand Tour se posicionaba como una opción equilibrada, destacando por su confort de marcha, su diseño elegante y su buen nivel de equipamiento, ofreciendo una alternativa interesante para aquellos que buscaban un familiar práctico y agradable de conducir.
Conclusión
El Renault Laguna Grand Tour Privilege dCi 150 FAP Aut. de 2010 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy válida para quienes buscan un familiar espacioso, cómodo y con un consumo contenido. Su motor diésel, combinado con la transmisión automática, ofrece una experiencia de conducción relajada y eficiente. Su diseño, aunque discreto, es atemporal y su interior, bien rematado, invita a viajar. Es un coche que cumple con creces su función de transporte familiar, ofreciendo un buen equilibrio entre prestaciones, confort y practicidad. Una elección sensata para el día a día y los viajes largos.




