Renault Megane 3p 2.0 16v Luxe Dynamique · 134 CV (2002-2006)

2003
Gasolina
FWD
Manual 6v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

134CV

Par

191Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.2s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1305kg

Precio

19,464

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

98.5 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima134 CV / 98.5 kW
Par máximo191 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 3p 2.0 16v Luxe Dynamique · 134 CV (2002-2006)

Descripción general

El Renault Mégane de 2003, en su versión de 3 puertas 2.0 16v Luxe Dynamique, se presenta como una opción atractiva y equilibrada dentro del segmento de los compactos. Con un motor de gasolina de 134 CV y un diseño que marcó una época, este modelo buscaba ofrecer una experiencia de conducción dinámica y un equipamiento completo para su tiempo. Su precio de 19.464 € en 2005 lo posicionaba competitivamente en el mercado.

Experiencia de conducción

Al volante, el Mégane 2.0 16v Luxe Dynamique ofrecía sensaciones de agilidad y respuesta. Sus 134 CV, gestionados por una caja de cambios manual de 6 velocidades, permitían una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.2 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h, cifras respetables para su categoría. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con las barras estabilizadoras en ambos ejes, contribuía a un comportamiento en carretera equilibrado, combinando confort y una pisada firme. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporcionaba una buena conexión con la carretera. El consumo combinado de 8 l/100km era un punto a considerar, pero la experiencia de conducción era gratificante para quienes buscaban un toque deportivo en un compacto.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Con sus líneas audaces y su característica zaga 'culo de pato' en la versión de 3 puertas, se desmarcaba de la estética más conservadora de sus rivales. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 complementaban su imagen deportiva. El interior, aunque funcional, buscaba ofrecer un ambiente moderno y acogedor, con una buena habitabilidad para sus 5 plazas y un maletero de 330 litros, adecuado para el uso diario.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane 2.0 16v Luxe Dynamique incorporaba soluciones avanzadas para su época. Su motor de 1998 cc con 4 válvulas por cilindro y distribución variable ofrecía una buena eficiencia y rendimiento. La inyección indirecta de gasolina era el estándar, y la construcción del motor con bloque de hierro y culata de aluminio buscaba durabilidad. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 240 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento de serie incluía elementos que mejoraban la experiencia de conducción y la seguridad pasiva.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane 2.0 16v Luxe Dynamique se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Mégane destacaba por su diseño atrevido, su buen equilibrio entre confort y dinamismo, y un equipamiento completo que lo hacía una opción muy interesante para aquellos que buscaban algo diferente y con carácter.

Conclusión

El Renault Mégane de 2003 en su versión 2.0 16v Luxe Dynamique fue un coche que dejó huella. Su diseño rompedor, combinado con un motor enérgico y un chasis bien puesto a punto, lo convertían en una opción muy atractiva para quienes buscaban un compacto con personalidad y buenas prestaciones. Ofrecía una experiencia de conducción placentera y un nivel de equipamiento que satisfacía las necesidades de la mayoría de los usuarios. A pesar de su consumo, su equilibrio general lo hacía una propuesta sólida en su segmento.