Renault Megane 3p 1.5 dCi 85 CV Confort Expression (2005-2006)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

86CV

Par

200Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

14.3s

Vel. Máx.

170km/h

Peso

1250kg

Precio

16,145

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

63 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima86 CV / 63 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 3p 1.5 dCi 85 CV Confort Expression (2005-2006)

Descripción general

El Renault Mégane de 2003, en su versión de 3 puertas con el motor 1.5 dCi de 86 CV, se presentaba como una opción atractiva y equilibrada en el segmento de los compactos. Con un precio de 16.145 euros en su lanzamiento, este modelo buscaba conquistar a un público que valoraba la eficiencia y un diseño distintivo. Su motor diésel, conocido por su bajo consumo, lo convertía en un compañero ideal para el día a día, ofreciendo una experiencia de conducción cómoda y económica.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane 1.5 dCi de 86 CV, la sensación predominante era de suavidad y eficiencia. El motor, aunque no destacaba por una potencia desbordante, ofrecía una respuesta adecuada para la conducción urbana y en carretera, con un par motor de 200 Nm disponible a bajas revoluciones que facilitaba los adelantamientos y recuperaciones. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, proporcionaba un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno con solvencia. La dirección, de cremallera, ofrecía una asistencia que, sin ser excesivamente directa, permitía maniobrar con facilidad. En general, la experiencia de conducción era relajada y predecible, ideal para quienes buscaban un coche práctico y sin grandes pretensiones deportivas.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más controvertidos y a la vez distintivos. La versión de 3 puertas acentuaba aún más su silueta 'culo de pato', con una zaga elevada y un portón trasero de formas muy marcadas que rompían con lo establecido en el segmento. Los faros delanteros, de gran tamaño y formas orgánicas, se integraban en un frontal que transmitía modernidad. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con un salpicadero de líneas suaves y una instrumentación clara. Los materiales, aunque no eran de lujo, ofrecían una buena calidad percibida y los ajustes eran correctos, creando un ambiente acogedor y práctico para los ocupantes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane de 2003 incorporaba soluciones que, para su época, eran bastante avanzadas. El motor 1.5 dCi destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, lo que le permitía ofrecer un buen rendimiento con un consumo ajustado. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm en el eje delantero y discos de 240 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se especifican detalles sobre sistemas de asistencia a la conducción, Renault ya apostaba por elementos como el ABS y múltiples airbags en sus modelos. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y contribuía a la eficiencia general del vehículo.

Competencia

El Renault Mégane 1.5 dCi de 86 CV se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra, el Peugeot 307 y el Citroën C4. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, prestaciones o equipamiento. El Mégane se diferenciaba por su atrevido diseño, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel, buscando un hueco entre aquellos que valoraban la originalidad y un coste de uso contenido.

Conclusión

El Renault Mégane de 2003 en su versión 1.5 dCi de 86 CV fue un coche que dejó huella. Su diseño polarizador, su confort de marcha y su motor diésel eficiente lo convirtieron en una opción muy interesante para un amplio abanico de conductores. Aunque su aceleración de 0 a 100 km/h en 14.3 segundos no lo hacía un bólido, su consumo combinado de 4.6 l/100km y su velocidad máxima de 170 km/h lo posicionaban como un vehículo práctico y económico para el día a día y los viajes largos. Fue un coche que, a pesar de sus peculiaridades estéticas, supo ganarse el corazón de muchos por su equilibrio y funcionalidad.