Renault Megane 3p 1.9 dCi 120 CV Confort Authentique (2004-2005)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

120CV

Par

300Nm

Consumo

5.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

196km/h

Peso

1325kg

Precio

17,785

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 3p 1.9 dCi 120 CV Confort Authentique (2004-2005)

Descripción general

El Renault Mégane 3p 1.9 dCi 120 CV Confort Authentique de 2003 es un coche que marcó una época, ofreciendo una combinación de diseño atrevido y un motor diésel potente y eficiente. Este modelo de tres puertas se presentaba como una opción atractiva para quienes buscaban un compacto con personalidad y buenas prestaciones, sin renunciar a la economía de combustible.

Experiencia de conducción

Al volante, el Mégane 1.9 dCi de 120 CV ofrecía una experiencia de conducción equilibrada. Su motor diésel, con 300 Nm de par a 2000 rpm, proporcionaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.5 segundos y una velocidad máxima de 196 km/h lo hacían ágil en carretera. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, buscaba un compromiso entre confort y estabilidad, aunque en ocasiones podía sentirse algo blanda. La dirección, de cremallera, ofrecía una asistencia adecuada para el uso diario. En general, transmitía una sensación de solidez y seguridad, aunque sin pretensiones deportivas.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Su zaga, con una caída abrupta y un portón trasero casi vertical, rompía con las líneas tradicionales del segmento, generando opiniones encontradas. La versión de 3 puertas acentuaba aún más esta estética coupé, con una silueta más dinámica y deportiva. El frontal, con faros alargados y una parrilla discreta, mantenía la identidad de la marca. En el interior, el diseño era funcional y moderno para su época, con un salpicadero de líneas suaves y una instrumentación clara. Los materiales, aunque no eran de lujo, ofrecían una buena sensación de calidad y durabilidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane 1.9 dCi de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La caja de cambios manual de 6 velocidades contribuía a optimizar el consumo y el confort en viajes largos. En cuanto a seguridad, Renault ya destacaba por sus innovaciones, y este Mégane no era una excepción, ofreciendo un buen nivel de equipamiento en este aspecto. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción actuales, su tecnología mecánica y de seguridad pasiva era notable.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane 3p 1.9 dCi 120 CV se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, desde la sobriedad y calidad del Golf hasta la agilidad del Focus. El Mégane se diferenciaba por su diseño audaz, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel, buscando un equilibrio entre prestaciones, consumo y un estilo inconfundible.

Conclusión

El Renault Mégane 3p 1.9 dCi 120 CV Confort Authentique de 2003 fue un coche que dejó huella. Su diseño polarizador, su motor diésel potente y frugal, y su enfoque en el confort lo convirtieron en una opción interesante para aquellos que buscaban algo diferente en el segmento de los compactos. Aunque no era perfecto, ofrecía una experiencia de conducción agradable y un buen nivel de equipamiento para su época, consolidando la posición de Renault como un actor importante en el mercado europeo.