Renault Megane Berlina 3p 1.9 dCi Luxe Privilege · 120 CV (2002-2003)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

120CV

Par

270Nm

Consumo

5.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

196km/h

Peso

1250kg

Precio

20,490

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane Berlina 3p 1.9 dCi Luxe Privilege · 120 CV (2002-2003)

Descripción general

El Renault Mégane de 2003, en su versión de 3 puertas y acabado Luxe Privilege, se presenta como una opción atractiva y funcional. Con un motor diésel 1.9 dCi de 120 CV, este compacto francés prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para el día a día y escapadas. Su diseño, que marcó una época, y su equipamiento, lo posicionaban como un contendiente serio en el segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane 1.9 dCi, la sensación es de solidez y confort. El motor diésel, con sus 120 CV y 270 Nm de par, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en ciudad. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir al máximo el propulsor, mientras que la suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave y agradable. La dirección, de cremallera, transmite confianza y precisión, haciendo que cada trayecto sea una experiencia placentera.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Su zaga, con una caída abrupta y un portón trasero casi vertical, rompía con lo establecido y le otorgaba una personalidad única. Las líneas fluidas y los faros alargados en la parte delantera le daban un aspecto moderno y dinámico. En su versión de 3 puertas, el Mégane acentuaba su carácter deportivo, con una silueta más compacta y atlética. El interior, por su parte, destacaba por su ergonomía y la calidad de los materiales, con un salpicadero bien organizado y asientos cómodos que invitaban a largos viajes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 1.9 dCi con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, ofrecía un equipamiento completo para la seguridad y el confort. La dirección asistida, los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante) y un chasis bien puesto a punto, garantizaban una experiencia de conducción segura y controlada. La ausencia de un sistema Stop&Start o de una etiqueta DGT moderna, nos recuerda que estamos ante un vehículo de otra era, pero no por ello menos capaz.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane de 2003 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307. Cada uno con sus propias fortalezas, el Mégane se desmarcaba por su diseño atrevido, su confort de marcha y la eficiencia de sus motores diésel. Su propuesta de valor radicaba en ofrecer un coche con personalidad, bien equipado y con un comportamiento dinámico equilibrado, a un precio competitivo de 20.490 euros en su momento.

Conclusión

El Renault Mégane 3p 1.9 dCi Luxe Privilege de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un compacto con carácter. Su diseño distintivo, su motor diésel potente y eficiente, y un interior confortable, lo convierten en un vehículo versátil para el día a día. Aunque carece de las últimas tecnologías, su fiabilidad y su buen comportamiento en carretera lo hacen un compañero de viaje digno de consideración. Es un coche que evoca una época donde la personalidad y la funcionalidad se daban la mano.