Renault Megane 3p 1.9 dCi Luxe Privilege · 131 CV (2005-2006)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

131CV

Par

300Nm

Consumo

5.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

196km/h

Peso

1325kg

Precio

20,965

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 3p 1.9 dCi Luxe Privilege · 131 CV (2005-2006)

Descripción general

El Renault Mégane 3p 1.9 dCi Luxe Privilege de 2003 es un coche que marcó una época, ofreciendo una combinación de estilo, confort y eficiencia que lo hizo muy popular. Con su motor diésel de 131 CV y una caja de cambios manual de 6 velocidades, prometía un rendimiento equilibrado para el día a día y viajes largos. Este modelo, en su versión de tres puertas, destacaba por su diseño atrevido y su equipamiento, que lo posicionaba como una opción atractiva en el segmento de los compactos.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane 1.9 dCi, la sensación es de solidez y confort. El motor diésel, con sus 131 CV y 300 Nm de par, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios manual de seis velocidades permite aprovechar al máximo la potencia del motor, manteniendo un consumo contenido. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un buen equilibrio entre dinamismo y comodidad.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes y más controvertidos. Su parte trasera, con esa caída abrupta y el portón vertical, rompía con lo establecido y le otorgaba una personalidad única. Las líneas generales eran fluidas y modernas para su época, con un frontal que integraba los faros de forma armoniosa. En la versión de tres puertas, el aspecto deportivo se acentuaba, con una silueta más dinámica. El interior, por su parte, destacaba por su diseño ergonómico y la calidad de los materiales, con un salpicadero bien organizado y una instrumentación clara. Los asientos, cómodos y con buen agarre, contribuían a la sensación de bienestar a bordo.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane 1.9 dCi Luxe Privilege incorporaba elementos que lo situaban a la vanguardia de su segmento en 2003. El motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La caja de cambios manual de seis velocidades optimizaba el consumo y las prestaciones. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, y una suspensión bien ajustada para ofrecer estabilidad. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción actuales, su equipamiento era completo para la época, incluyendo elementos de confort y seguridad activa y pasiva.

Competencia

En su momento, el Renault Mégane 1.9 dCi Luxe Privilege se enfrentaba a duros competidores en el segmento de los compactos. Modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307 eran sus principales rivales. Frente a ellos, el Mégane destacaba por su diseño innovador, su confort de marcha y su equipamiento. Aunque algunos rivales podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un interior más sobrio, el Mégane se posicionaba como una opción equilibrada y con un toque de distinción.

Conclusión

El Renault Mégane 3p 1.9 dCi Luxe Privilege de 2003 fue un coche que dejó huella. Su diseño atrevido, su motor diésel eficiente y potente, y su confort de marcha lo convirtieron en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un compacto diferente. A pesar de los años, sigue siendo un coche con personalidad, capaz de ofrecer una experiencia de conducción agradable y funcional. Es un vehículo que, en su momento, supo combinar la innovación estética con la practicidad y el rendimiento, dejando un legado importante en la historia de Renault.