Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
134CV
Par
191Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1320kg
Precio
18,076€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 3 puertas
330 L
60 L
98.5 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane 3p 2.0 16v Confort Expression Aut. · 134 CV (2003-2005)
Descripción general
El Renault Mégane 3p 2.0 16v Confort Expression Aut. de 2003 es un compacto que, a pesar de los años, sigue evocando una época de diseño atrevido y funcionalidad. Con su motor de gasolina de 134 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo prometía una experiencia de conducción cómoda y sin complicaciones, ideal para el día a día y escapadas ocasionales. Su configuración de tres puertas le otorgaba un aire más juvenil y deportivo dentro de la gama Mégane.
Experiencia de conducción
Al volante de este Mégane, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor de 2.0 litros y 134 CV, aunque no es un derroche de potencia para los estándares actuales, ofrecía una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, especialmente en ciudad y carretera. La transmisión automática de cuatro marchas, si bien no era la más rápida, contribuía a una conducción relajada, sin la necesidad de estar constantemente cambiando de marcha. La suspensión, orientada al confort, absorbía bien las irregularidades del asfalto, haciendo los viajes más placenteros. Sin embargo, en curvas exigentes, se notaba un balanceo de la carrocería, recordándonos que su enfoque no era la deportividad pura. La dirección, asistida, era ligera y facilitaba las maniobras en entornos urbanos.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. La versión de 3 puertas acentuaba aún más su silueta 'culo de pato' en la parte trasera, con un portón trasero muy vertical y unas ópticas traseras que se extendían hacia los laterales. Este estilo, que rompía con lo establecido, buscaba diferenciarse y lo consiguió. En el interior, el diseño era más convencional pero funcional, con un salpicadero de líneas suaves y una instrumentación clara. Los materiales, aunque no eran de lujo, ofrecían una buena sensación de solidez y durabilidad para la época. La habitabilidad era correcta para cuatro ocupantes, aunque el acceso a las plazas traseras en la versión de 3 puertas requería cierta agilidad.
Tecnología y características
En 2003, el Renault Mégane 2.0 16v Confort Expression Aut. incorporaba tecnologías que, para su momento, eran consideradas avanzadas. Contaba con un motor de gasolina de 1998 cc con inyección indirecta y 16 válvulas, que entregaba 134 CV a 5500 rpm y un par motor de 191 Nm a 3750 rpm. La transmisión automática de 4 velocidades con convertidor de par era una comodidad valorada. En cuanto a seguridad, incluía frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, suspensión tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ambas con barra estabilizadora. En el interior, se podían encontrar elementos como el aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido básico, que contribuían al confort de los ocupantes. Su consumo combinado homologado era de 8.4 l/100km, una cifra razonable para un motor de esa cilindrada y con cambio automático de la época.
Competencia
En el segmento de los compactos de tres puertas con motor de gasolina y cambio automático, el Renault Mégane 2.0 16v Confort Expression Aut. de 2003 se enfrentaba a competidores como el Volkswagen Golf 2.0, el Opel Astra 2.0 o el Ford Focus 2.0. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, desde la solidez y el refinamiento del Golf, hasta la dinámica de conducción del Focus. El Mégane se distinguía por su diseño atrevido, su enfoque en el confort y una buena relación equipamiento-precio, buscando atraer a aquellos que valoraban la originalidad y la comodidad por encima de la deportividad extrema.
Conclusión
El Renault Mégane 3p 2.0 16v Confort Expression Aut. de 2003 fue un coche que marcó una época para Renault, atreviéndose con un diseño rompedor y ofreciendo un paquete equilibrado de confort y funcionalidad. Aunque su rendimiento no era el más explosivo y su cambio automático de 4 marchas podía parecer algo anticuado, cumplía con creces su cometido como un vehículo práctico y agradable para el día a día. Su precio de 18.076 € en su momento lo posicionaba como una opción interesante para quienes buscaban un compacto diferente y bien equipado. Hoy en día, sigue siendo un testimonio de la audacia de Renault en el diseño automotriz.




