Renault Megane 3p 2.0 T 16v Confort Dynamique · 163 CV (2004-2005)

2003
Gasolina
FWD
Manual 6v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

163CV

Par

270Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1330kg

Precio

18,835

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 3p 2.0 T 16v Confort Dynamique · 163 CV (2004-2005)

Descripción general

El Renault Mégane 3p 2.0 T 16v Confort Dynamique de 2003 es una propuesta audaz y distintiva en el segmento de los compactos. Con su carrocería de tres puertas, este modelo buscaba combinar la practicidad diaria con un toque de deportividad y un diseño que no dejaba indiferente a nadie. Representa una época en la que Renault apostaba por la innovación estética y mecánica, ofreciendo un coche con personalidad propia y un motor turboalimentado que prometía emociones al volante.

Experiencia de conducción

Al volante de este Mégane, la sensación es de agilidad y respuesta. El motor 2.0 Turbo de 163 CV entrega su potencia de forma contundente, especialmente a medio régimen, lo que permite adelantamientos rápidos y una conducción dinámica. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de manejo más conectada. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y firmeza, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección, de cremallera, es directa y transmite confianza, haciendo que cada trayecto sea una experiencia gratificante y envolvente.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de tres puertas de 2003 es, sin duda, uno de sus puntos más característicos. Su silueta es atrevida y rompedora, con una zaga elevada y un portón trasero que se desmarca de lo convencional. Las líneas fluidas y los volúmenes marcados le otorgan una presencia única en la carretera. En el interior, el habitáculo es funcional y moderno para su época, con un salpicadero de diseño limpio y una instrumentación clara. Los materiales, aunque no son de lujo, ofrecen una buena sensación al tacto y la ergonomía está bien resuelta, creando un ambiente acogedor y distintivo.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, este Mégane incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.0 Turbo de 163 CV, con inyección indirecta e intercooler, era un ejemplo de ingeniería que buscaba eficiencia y rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, además de estabilizadoras en ambos ejes para mejorar el comportamiento dinámico. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción actuales, su equipamiento de serie incluía elementos que mejoraban la experiencia de conducción y la seguridad pasiva, como los neumáticos 205/55 R16 que ofrecían un buen agarre.

Competencia

En su segmento, el Renault Mégane 3p 2.0 T 16v Confort Dynamique se enfrentaba a competidores de la talla del Volkswagen Golf GTI, el Ford Focus ST o el Opel Astra GTC. Cada uno con sus propias virtudes, el Mégane se distinguía por su diseño vanguardista y su motor turboalimentado, ofreciendo una alternativa con un carácter más emocional y una estética más atrevida frente a la sobriedad de algunos de sus rivales alemanes o la deportividad más explícita de otros. Su propuesta era para aquellos que buscaban algo diferente y con personalidad.

Conclusión

El Renault Mégane 3p 2.0 T 16v Confort Dynamique de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue manteniendo su encanto. Es una máquina que ofrece una experiencia de conducción gratificante, con un motor potente y un chasis equilibrado. Su diseño, aunque polarizador, es un testimonio de la audacia de Renault en aquella época. Es un coche para quienes aprecian la originalidad y disfrutan de una conducción dinámica, un compacto que supo dejar su huella y que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios.