Renault Megane Classic 1.6 16V RXE - DPO · 107 CV (1999-2000)

1999
Gasolina
FWD
Automático 4v

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

107CV

Par

148Nm

Consumo

7.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.4s

Vel. Máx.

186km/h

Peso

1125kg

Precio

15,386

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

510 L

Depósito

60 L

Potencia

79 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima107 CV / 79 kW
Par máximo148 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero510 L

Análisis detallado del Renault Megane Classic 1.6 16V RXE - DPO · 107 CV (1999-2000)

Descripción general

El Renault Mégane Classic 1.6 16V RXE - DPO de 1999 es un sedán que encarna la esencia de la comodidad y la funcionalidad de finales de los 90. Con su motor de gasolina de 107 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo ofrecía una propuesta atractiva para quienes buscaban un coche familiar fiable y fácil de conducir en el día a día.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane Classic, la sensación predominante es de suavidad y confort. La suspensión, con McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero. El motor de 1.6 litros y 107 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para mover el conjunto con soltura en la mayoría de situaciones, especialmente en entornos urbanos y en carretera a velocidades legales. La caja automática de 4 marchas contribuye a una conducción relajada, ideal para el tráfico diario. La dirección, aunque carece de la precisión de modelos más deportivos, cumple su función con una asistencia adecuada. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto sin sobresaltos.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane Classic de 1999 es un reflejo de su época, con líneas sobrias y funcionales que priorizan la habitabilidad y la practicidad. Su carrocería de 4 puertas, con una longitud de 4400 mm, ofrece una silueta clásica de sedán, elegante y discreta. Los faros delanteros y traseros, de tamaño generoso, se integran armoniosamente en el conjunto. El interior, aunque no destaca por lujos, está bien resuelto, con materiales duraderos y un diseño ergonómico que facilita el acceso a los controles. El maletero, con 510 litros, es uno de sus puntos fuertes, ofreciendo una gran capacidad para el equipaje familiar. Es un diseño que, sin ser revolucionario, ha envejecido con dignidad, manteniendo una estética atemporal y funcional.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane Classic 1.6 16V RXE - DPO de 1999 incorporaba las soluciones habituales para su segmento y época. Su motor de gasolina de 1.6 litros con 16 válvulas y una inyección indirecta, ofrecía una buena combinación de rendimiento y eficiencia para su tiempo. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, era una característica de confort valorada. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, una configuración estándar. La dirección asistida facilitaba las maniobras. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción actuales, su equipamiento era competitivo y funcional para las necesidades de la época.

Competencia

En su segmento, el Renault Mégane Classic de 1999 se enfrentaba a una dura competencia. Sus principales rivales eran modelos como el Opel Astra Sedán, el Ford Focus Sedán, el Volkswagen Bora o el Peugeot 306 Sedán. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Mégane Classic destacaba por su confort de marcha, su amplio maletero y la fiabilidad mecánica que Renault había logrado en esa generación. Su propuesta de valor se centraba en la practicidad y la comodidad para el uso familiar, diferenciándose de otros que quizás apostaban más por la deportividad o un diseño más atrevido.

Conclusión

El Renault Mégane Classic 1.6 16V RXE - DPO de 1999 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de lo que un sedán familiar bien concebido puede ofrecer. Su combinación de confort, espacio y una mecánica probada lo convertían en una opción muy sensata para la época. Es un vehículo que, sin grandes pretensiones, cumplía con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y funcional. Un coche que evoca nostalgia por una época donde la sencillez y la robustez eran valores fundamentales.