Renault Megane Classic 1.9 D RXE · 64 CV (1999-2000)

1999
Gasóleo
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

64CV

Par

120Nm

Consumo

6.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

18.7s

Vel. Máx.

158km/h

Peso

1125kg

Precio

14,815

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

510 L

Depósito

60 L

Potencia

47 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima64 CV / 47 kW
Par máximo120 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero510 L

Análisis detallado del Renault Megane Classic 1.9 D RXE · 64 CV (1999-2000)

Descripción general

El Renault Mégane Classic 1.9 D RXE de 1999 es un sedán que, en su momento, representó una opción práctica y económica para las familias. Con su motor diésel de 64 CV, se posicionaba como un vehículo fiable para el día a día, sin grandes pretensiones deportivas pero con la promesa de un consumo contenido y una habitabilidad correcta para su segmento. Era un coche pensado para la funcionalidad y la durabilidad, características muy valoradas en la época.

Experiencia de conducción

Al volante de este Mégane, la sensación predominante es la de una conducción tranquila y sin sobresaltos. El motor diésel de 64 CV, aunque no ofrece una aceleración fulgurante (18.7 segundos de 0 a 100 km/h), cumple con su cometido en trayectos urbanos e interurbanos. La velocidad máxima de 158 km/h es suficiente para la mayoría de las situaciones, pero no invita a una conducción deportiva. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, está orientada al confort, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. La dirección, sin ser la más precisa, es adecuada para un coche de estas características, facilitando las maniobras. En general, es un coche que transmite seguridad y estabilidad, ideal para quienes buscan un medio de transporte fiable y sin complicaciones.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane Classic de 1999 es un reflejo de su época: líneas sobrias y funcionales, sin grandes alardes estéticos. La carrocería de cuatro puertas le confiere una silueta clásica de sedán, con un maletero generoso de 510 litros que lo hacía muy práctico para viajes familiares. Sus dimensiones (4400 mm de largo, 1699 mm de ancho y 1420 mm de alto) lo situaban en el segmento de los compactos, ofreciendo un buen equilibrio entre tamaño exterior y espacio interior. Aunque no es un coche que destaque por su audacia visual, su diseño atemporal le permite envejecer con dignidad, manteniendo una presencia discreta pero efectiva en la carretera.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane Classic 1.9 D RXE de 1999 se ajustaba a los estándares de su tiempo. Su motor diésel de 1.870 cc con inyección indirecta y dos válvulas por cilindro era una solución probada y eficiente para la época, priorizando la fiabilidad y el bajo consumo. La transmisión manual de cinco velocidades era la opción más común y robusta. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, una configuración estándar. Aunque carecía de las sofisticadas ayudas a la conducción actuales, ofrecía lo necesario para una conducción segura y confortable en su segmento.

Competencia

En su segmento, el Renault Mégane Classic 1.9 D RXE competía con modelos como el Opel Astra Sedán, el Ford Escort Sedán o el Volkswagen Bora. Frente a ellos, el Mégane ofrecía un buen equilibrio entre precio, equipamiento y habitabilidad, destacando por su amplio maletero y su motor diésel de bajo consumo, que lo convertían en una opción muy atractiva para las familias que buscaban un coche práctico y económico para el día a día.

Conclusión

El Renault Mégane Classic 1.9 D RXE de 1999 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un ejemplo de fiabilidad y funcionalidad. Su diseño discreto, su motor diésel eficiente y su amplio maletero lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un vehículo práctico y económico. Aunque no ofrece las prestaciones o la tecnología de los coches modernos, su sencillez y robustez son sus mayores virtudes, haciendo de él un compañero de viaje honesto y duradero.