Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
113CV
Par
152Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1250kg
Precio
17,345€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
330 L
60 L
83 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane 5p 1.6 16v Extreme · 113 CV (2005-2006)
Descripción general
El Renault Mégane de 2003, en su versión 5 puertas 1.6 16v Extreme, se presenta como una opción equilibrada y atractiva dentro del segmento de los compactos. Con un precio de 17.345 euros en su lanzamiento, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la comodidad, la seguridad y un diseño distintivo. Su motor de gasolina de 113 CV prometía una conducción ágil y eficiente para el día a día, consolidando la reputación de Renault en ofrecer vehículos prácticos y con un toque de personalidad.
Experiencia de conducción
Al volante del Mégane 1.6 16v Extreme, la sensación es de confort y facilidad. La dirección, aunque no excesivamente comunicativa, es precisa y el coche se siente estable en carretera. El motor de 113 CV, asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de las situaciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena recuperación. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje suave y agradable. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h lo sitúan en un rango competitivo para su época, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria sin pretensiones deportivas.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más controvertidos y a la vez distintivos. Su zaga, con una caída abrupta y un portón trasero casi vertical, rompía con las líneas tradicionales del segmento, generando opiniones divididas. Sin embargo, esta audacia le otorgaba una personalidad única y lo hacía fácilmente reconocible. Las líneas generales eran fluidas y modernas, con un frontal que integraba faros alargados y una parrilla discreta. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con materiales de calidad aceptable para la categoría y una disposición de los mandos intuitiva. La versión Extreme, con sus llantas de 17 pulgadas y neumáticos 205/50 R17, añadía un toque de deportividad y robustez a su estética.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Destacaba por su sistema de arranque sin llave, una característica innovadora que aportaba comodidad y un toque de modernidad. El motor 1.6 16v, con inyección indirecta, ofrecía una buena relación entre prestaciones y consumo, con un consumo combinado de 6.8 l/100km. En cuanto a seguridad, Renault siempre ha sido pionero, y este Mégane no era una excepción, incluyendo frenos de disco ventilados delante y discos detrás, y una estructura de carrocería diseñada para absorber impactos de manera eficiente. La dirección de cremallera contribuía a una conducción precisa, mientras que la suspensión bien calibrada aseguraba un buen compromiso entre confort y estabilidad.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane 1.6 16v Extreme se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Volkswagen Golf, el Opel Astra, el Ford Focus o el Peugeot 307 eran sus principales competidores. Cada uno ofrecía sus propias fortalezas: el Golf destacaba por su calidad de acabados, el Astra por su equilibrio, el Focus por su dinamismo y el 307 por su espacio interior. El Mégane se diferenciaba por su diseño atrevido, su confort de marcha y su enfoque en la seguridad, buscando atraer a un público que valoraba la originalidad y la practicidad en un mismo paquete.
Conclusión
El Renault Mégane 5p 1.6 16v Extreme de 2003 fue un coche que marcó una época para Renault, atreviéndose con un diseño rompedor que no dejó indiferente a nadie. Ofrecía un equilibrio notable entre confort, prestaciones y eficiencia, convirtiéndose en una opción muy válida para aquellos que buscaban un compacto versátil y con personalidad. Su motor de 113 CV era suficiente para el uso diario y los viajes, mientras que su equipamiento tecnológico y de seguridad lo situaban a la altura de sus competidores. A pesar de su diseño polarizador, el Mégane de segunda generación dejó una huella importante en el mercado, demostrando que la innovación y la audacia pueden ser claves para el éxito.




