Renault Megane 5p 1.6 16v Luxe Privilege · 113 CV (2002-2006)

2003
Gasolina
FWD
Manual 5v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

113CV

Par

152Nm

Consumo

6.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1250kg

Precio

18,565

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

83 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima113 CV / 83 kW
Par máximo152 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 5p 1.6 16v Luxe Privilege · 113 CV (2002-2006)

Descripción general

El Renault Mégane 5p 1.6 16v Luxe Privilege de 2003 es un compacto que, en su momento, representó una propuesta audaz y moderna. Con un motor de gasolina de 113 CV y un diseño distintivo, buscaba conquistar a quienes valoraban la comodidad y un toque de originalidad en su día a día. Su precio de 18.565 € lo posicionaba como una opción interesante dentro de su segmento, ofreciendo un equilibrio entre prestaciones y equipamiento.

Experiencia de conducción

Al volante, el Mégane 1.6 16v Luxe Privilege ofrecía una experiencia de conducción suave y predecible. Sus 113 CV, gestionados por una caja manual de 5 velocidades, permitían una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h, cifras adecuadas para un uso generalista. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, estaba orientada al confort, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. La dirección, de cremallera, proporcionaba una sensación de control correcta, aunque sin pretensiones deportivas. En ciudad, su tamaño compacto y un diámetro de giro de 10.5 metros facilitaban las maniobras. El consumo combinado de 6.8 l/100km era razonable para la época, haciendo de este Mégane un compañero agradable para viajes largos y desplazamientos cotidianos.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más comentados y distintivos. Su parte trasera, con esa característica caída vertical y los pilotos en posición elevada, rompía con lo establecido y le otorgaba una personalidad única. Las líneas generales eran fluidas y modernas, con un frontal que integraba los faros de forma armoniosa. En el interior, el habitáculo se percibía espacioso y bien rematado, con materiales que transmitían una sensación de calidad. La versión Luxe Privilege, además, añadía detalles que realzaban su atractivo, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16, que complementaban su estética exterior.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor 1.6 16v, con inyección indirecta, ofrecía una buena eficiencia y respuesta. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 240 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se especifican todos los sistemas de asistencia, Renault ya apostaba por elementos como el ABS y múltiples airbags en sus modelos. La dirección asistida y el embrague monodisco en seco contribuían a una conducción cómoda y sencilla. El enfoque estaba en ofrecer una experiencia de usuario intuitiva y segura, sin excesivas complejidades.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane 5p 1.6 16v Luxe Privilege se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Mégane se desmarcaba por su diseño atrevido y su enfoque en el confort y la habitabilidad. Mientras que el Golf destacaba por su solidez y calidad percibida, y el Focus por su dinamismo, el Mégane buscaba seducir con una propuesta más emocional y un equipamiento generoso para su precio.

Conclusión

El Renault Mégane 5p 1.6 16v Luxe Privilege de 2003 fue un coche que dejó huella. Su diseño rompedor, su confort de marcha y un motor solvente lo convirtieron en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un compacto diferente y bien equipado. Aunque no era el más deportivo de su clase, su equilibrio general y su personalidad lo hicieron destacar. Representó un paso adelante para Renault en términos de diseño y tecnología, consolidando su posición en el mercado europeo.