Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
101CV
Par
200Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
179km/h
Peso
1270kg
Precio
17,645€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
330 L
60 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane 5p 1.5 dCi 100 CV Confort Expression (2002-2005)
Descripción general
El Renault Mégane de 2003, en su versión 5p 1.5 dCi 100 CV Confort Expression, se presentaba como una opción equilibrada y atractiva en el segmento de los compactos. Con un precio de 17.645 €, este modelo diésel buscaba conquistar a aquellos que valoraban la eficiencia y un diseño distintivo. Su motor de 101 CV prometía un rendimiento adecuado para el día a día, sin renunciar a la comodidad y la seguridad que Renault ya ofrecía en la época.
Experiencia de conducción
Al volante del Mégane 1.5 dCi de 2003, la sensación general era de confort y suavidad. El motor diésel, con sus 101 CV y 200 Nm de par, ofrecía una respuesta progresiva, ideal para la conducción urbana y viajes por carretera. Aunque su aceleración de 0 a 100 km/h en 12.8 segundos no era fulgurante, se sentía suficiente para la mayoría de las situaciones. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, absorbía bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero. La dirección, de cremallera, transmitía una buena conexión con la carretera, y los frenos de disco en ambos ejes ofrecían una detención segura y eficaz. El consumo combinado de 4.5 l/100km era uno de sus puntos fuertes, invitando a recorrer largas distancias con tranquilidad.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus aspectos más revolucionarios y distintivos. Con sus líneas audaces y su característica zaga 'culo de pato', rompía con las convenciones estéticas de la época. La versión de 5 puertas mantenía una silueta compacta pero con una presencia fuerte y moderna. Los faros delanteros alargados y la parrilla discreta contribuían a una imagen frontal elegante. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con materiales que, aunque no lujosos, transmitían solidez y buen ajuste. La disposición de los mandos era intuitiva, y el espacio interior, tanto para los ocupantes como para el maletero de 330 litros, resultaba práctico para una familia pequeña o para el uso diario.
Tecnología y características
En 2003, el Renault Mégane incorporaba tecnologías que lo situaban a la vanguardia de su segmento. El motor 1.5 dCi destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, elementos que optimizaban el rendimiento y la eficiencia del combustible. Aunque no disponía de Stop&Start, su consumo era notablemente bajo. En cuanto a la seguridad, Renault ya era un referente, y el Mégane no era una excepción, ofreciendo un buen equipamiento de serie para la época. La dirección asistida y los frenos ABS eran elementos clave que contribuían a una experiencia de conducción segura y controlada. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y suave, complementando la experiencia de manejo.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane de 2003 se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307 eran sus principales contendientes. Frente a ellos, el Mégane destacaba por su diseño atrevido y su enfoque en el confort y la eficiencia diésel. Mientras que el Golf ofrecía una imagen más conservadora y una calidad percibida superior, el Focus se posicionaba por su dinamismo de conducción. El Mégane buscaba un equilibrio, ofreciendo un paquete completo que combinaba estilo, economía de uso y un buen nivel de equipamiento para su precio.
Conclusión
El Renault Mégane 5p 1.5 dCi 100 CV Confort Expression de 2003 fue un coche que marcó una época para Renault, atreviéndose con un diseño rompedor y ofreciendo una propuesta de valor muy sólida. Su motor diésel era un ejemplo de eficiencia y su confort de marcha lo convertía en un compañero ideal para el día a día y los viajes. Aunque no era el más deportivo de su clase, su equilibrio entre prestaciones, consumo y habitabilidad lo hacía una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un compacto versátil y con personalidad. Un coche que, sin duda, dejó una huella importante en el mercado automovilístico.




