Renault Megane 5p 1.5 dCi 100 CV Emotion (2005)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

101CV

Par

200Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.8s

Vel. Máx.

179km/h

Peso

1270kg

Precio

16,595

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

74 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima101 CV / 74 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 5p 1.5 dCi 100 CV Emotion (2005)

Descripción general

El Renault Mégane de 2003, en su versión de 5 puertas y con el motor 1.5 dCi de 100 CV, se presenta como una opción equilibrada y atractiva dentro del segmento de los compactos. Con un precio de 16.595 euros en su lanzamiento, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la eficiencia, el confort y un diseño distintivo. Su motor diésel, conocido por su bajo consumo, lo convertía en un compañero ideal para el día a día y los viajes largos, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y económica.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane 1.5 dCi de 100 CV, la sensación predominante es de suavidad y eficiencia. El motor diésel, con sus 101 CV y 200 Nm de par a 1900 rpm, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de las situaciones, aunque no esperemos una aceleración fulgurante (12.8 segundos de 0 a 100 km/h). La caja de cambios manual de 5 velocidades se acopla bien al propulsor, permitiendo una conducción relajada y optimizando el consumo. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable. La dirección, de cremallera, ofrece una buena asistencia, facilitando las maniobras en ciudad. En carretera, el coche se muestra estable y predecible, transmitiendo confianza al conductor. El consumo combinado de 4.5 l/100km es uno de sus puntos fuertes, haciendo que cada viaje sea más económico y placentero.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus aspectos más revolucionarios y comentados. Su silueta de 5 puertas se caracterizaba por unas líneas fluidas y un frontal distintivo, pero fue su zaga la que realmente marcó la diferencia. Con una luneta trasera casi vertical y unos pilotos traseros que se extendían hacia los laterales, el Mégane rompía con las convenciones estéticas de la época, generando opiniones encontradas pero, sin duda, dejando una huella. El interior, por su parte, ofrecía un ambiente moderno y funcional, con materiales de calidad y una buena ergonomía. La habitabilidad era correcta para cinco ocupantes, y el maletero, con 330 litros, se situaba en la media del segmento, suficiente para el equipaje de una familia pequeña.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Renault Mégane de 2003 incorporaba soluciones que buscaban mejorar la seguridad y el confort. El motor 1.5 dCi de 100 CV destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que contribuían a su eficiencia y rendimiento. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 240 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. Aunque no se especifican detalles sobre sistemas de asistencia a la conducción avanzados, para su época, el Mégane ofrecía un equipamiento completo en términos de seguridad pasiva y activa, buscando proteger a sus ocupantes en todo momento. La dirección asistida, aunque no se especifica si era sensible a la velocidad, facilitaba la conducción en diversas situaciones.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane 1.5 dCi de 100 CV se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307 eran sus principales contendientes. Frente a ellos, el Mégane destacaba por su diseño atrevido y su enfoque en el confort y la eficiencia del motor diésel. Mientras que el Golf ofrecía una imagen más conservadora y una calidad percibida superior, el Focus se posicionaba como una opción más dinámica. El Mégane buscaba un equilibrio entre estos aspectos, ofreciendo una alternativa con personalidad propia y un coste de uso contenido, lo que lo hacía muy atractivo para un público amplio que buscaba un coche práctico y con estilo.

Conclusión

El Renault Mégane de 2003 con el motor 1.5 dCi de 100 CV fue un coche que supo dejar su marca. Su diseño rompedor, su motor diésel eficiente y su enfoque en el confort lo convirtieron en una opción muy interesante en su segmento. Aunque no era el más rápido ni el más deportivo, su equilibrio general y su bajo consumo lo hacían ideal para el uso diario y los viajes. Fue un vehículo que, a pesar de generar debate por su estética, consiguió ganarse el corazón de muchos conductores que buscaban un coche diferente, práctico y económico. Un verdadero icono de su tiempo que aún hoy evoca recuerdos de una época de innovación en el diseño automotriz.