Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
113CV
Par
152Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1325kg
Precio
16,845€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
330 L
60 L
83 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane 5p 1.6 16v Confort Authentique Aut. · 113 CV (2004-2006)
Descripción general
El Renault Mégane de 2003, en su versión 5 puertas 1.6 16v Confort Authentique Automático, se presenta como una opción equilibrada y confortable para quienes buscan un compacto con un toque de distinción. Con un motor de gasolina de 113 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo prometía una conducción suave y relajada, ideal para el día a día en la ciudad y escapadas por carretera. Su precio de 16.845 € en su momento lo posicionaba como una alternativa atractiva en el segmento, ofreciendo un buen nivel de equipamiento y un diseño que no dejaba indiferente.
Experiencia de conducción
Al volante del Mégane, la sensación predominante es de confort y facilidad. El motor 1.6 de 113 CV, aunque no es un derroche de potencia, cumple con creces para una conducción normal, entregando su fuerza de manera progresiva. La transmisión automática de 4 velocidades, con convertidor de par, prioriza la suavidad en los cambios, lo que se traduce en una experiencia de conducción relajada, aunque puede que no sea la más rápida en aceleraciones (12.8 segundos de 0 a 100 km/h). La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, contribuyendo a un viaje placentero. La dirección, de cremallera, ofrece una asistencia adecuada para maniobrar con facilidad en entornos urbanos. En general, es un coche que invita a disfrutar del trayecto sin prisas, con un buen aislamiento acústico que contribuye a la tranquilidad a bordo.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Su zaga, con una caída abrupta y un portón trasero casi vertical, rompía con las líneas tradicionales del segmento, otorgándole una personalidad única. Las ópticas traseras, de gran tamaño y forma peculiar, se integraban en este diseño audaz. En el frontal, los faros alargados y la parrilla discreta le daban un aire moderno y elegante. Las líneas generales del coche eran fluidas y aerodinámicas, con una silueta que, a pesar de su originalidad, resultaba armoniosa. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con materiales de calidad y una disposición de los mandos intuitiva, creando un ambiente acogedor y práctico.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane de 2003 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados y contribuían a la seguridad y el confort. Aunque no se especifican detalles de equipamiento en los datos proporcionados, es sabido que este modelo fue pionero en la introducción de la tarjeta manos libres para el arranque y apertura, un detalle que aportaba un toque de modernidad y comodidad. En cuanto a la seguridad, Renault siempre ha sido un referente, y el Mégane no era una excepción, con una estructura robusta y sistemas de seguridad pasiva y activa que le valieron buenas calificaciones en las pruebas de choque. El motor 1.6 16v, con inyección indirecta, era una mecánica probada y fiable, que ofrecía un buen equilibrio entre prestaciones y consumo para su categoría.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane de 2003 se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra o el Peugeot 307 eran sus principales contendientes. Cada uno ofrecía sus propias virtudes: el Golf destacaba por su calidad de acabados y solidez, el Focus por su dinamismo de conducción, el Astra por su equilibrio general y el 307 por su habitabilidad. El Mégane se diferenciaba de ellos por su diseño atrevido y su enfoque en el confort y la seguridad, ofreciendo una alternativa con una personalidad más marcada y un equipamiento tecnológico innovador para la época. Su transmisión automática también era un punto a favor para aquellos que buscaban una conducción más relajada.
Conclusión
El Renault Mégane 5p 1.6 16v Confort Authentique Automático de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran el confort, la seguridad y un diseño con carácter. Su motor de 113 CV, combinado con la transmisión automática, ofrece una experiencia de conducción suave y sin estrés, ideal para el día a día. Aunque sus prestaciones no son las más deportivas, su comportamiento en carretera es noble y predecible. El diseño, que en su momento fue rompedor, sigue manteniendo su atractivo y lo distingue de otros compactos. Es un vehículo que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchos kilómetros de satisfacción, especialmente para aquellos que buscan un coche práctico y con personalidad.




