Renault Megane 5p 1.6 16v Pack Authentique · 113 CV (2002-2005)

2003
Gasolina
FWD
Manual 5v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

113CV

Par

152Nm

Consumo

6.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1250kg

Precio

14,685

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

83 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima113 CV / 83 kW
Par máximo152 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 5p 1.6 16v Pack Authentique · 113 CV (2002-2005)

Descripción general

El Renault Mégane de 2003, en su versión 5p 1.6 16v Pack Authentique, se presenta como una opción equilibrada y funcional dentro del segmento de los compactos. Con un precio de 14.685 € en su momento, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la comodidad y la practicidad en su día a día, sin renunciar a un toque de estilo francés.

Experiencia de conducción

Al volante, el Mégane de 2003 ofrece una experiencia de conducción suave y predecible. Su motor de gasolina de 113 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para la mayoría de las situaciones cotidianas, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un confort notable en viajes largos. La dirección de cremallera, aunque carece de la precisión de otros modelos, cumple su función con solvencia. El consumo combinado de 6.8 l/100km es razonable para la época, haciendo de este Mégane un compañero de viaje económico y agradable.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 marcó un antes y un después en la estética de la marca. Su silueta de cinco puertas, con líneas fluidas y una parte trasera distintiva, le otorgaba una personalidad única en el segmento. Las dimensiones, con 4209 mm de largo, 1777 mm de ancho y 1457 mm de alto, lo hacían compacto pero espacioso. El interior, aunque sobrio en esta versión Pack Authentique, destacaba por su ergonomía y la calidad de los materiales, creando un ambiente acogedor y funcional. El maletero de 330 litros ofrecía una capacidad adecuada para el uso diario.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane de 2003 incorporaba soluciones prácticas para su época. El motor de 1.6 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión manual de 5 velocidades, con un embrague monodisco en seco, garantizaba cambios suaves y precisos. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm en el eje delantero y discos de 240 mm en el trasero, proporcionando una frenada eficaz. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en asistencia a la conducción, su equipamiento básico era completo y funcional.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Renault Mégane de 2003 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra y el Peugeot 307. Frente a ellos, el Mégane destacaba por su diseño atrevido, su confort de marcha y una relación calidad-precio atractiva, especialmente en esta versión Pack Authentique. Si bien algunos competidores podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un mayor refinamiento interior, el Mégane se posicionaba como una opción equilibrada y con un fuerte atractivo emocional.

Conclusión

El Renault Mégane 5p 1.6 16v Pack Authentique de 2003 fue un coche que supo combinar un diseño innovador con una funcionalidad probada. Su motor eficiente, su confort de marcha y su habitáculo espacioso lo convertían en una opción ideal para familias y conductores que buscaban un vehículo versátil para el día a día. Aunque no era el más potente ni el más deportivo, supo ganarse un lugar en el corazón de muchos, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y un estilo inconfundible. Un coche que, sin duda, dejó su huella en la historia de Renault.