Renault Megane 5p 2.0 T 16v Luxe Privilege · 163 CV (2004-2006)

2003
Gasolina
FWD
Manual 6v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

163CV

Par

270Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1350kg

Precio

21,364

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

330 L

Depósito

60 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Renault Megane 5p 2.0 T 16v Luxe Privilege · 163 CV (2004-2006)

Descripción general

El Renault Mégane 5p 2.0 T 16v Luxe Privilege de 2003 es un coche que, a primera vista, prometía una experiencia de conducción emocionante y un nivel de equipamiento superior. Con su motor de 163 CV y un diseño que buscaba diferenciarse, este Mégane se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban algo más que un simple compacto.

Experiencia de conducción

Al volante, el Mégane 2.0 T 16v ofrecía una respuesta enérgica gracias a su motor turbo de 163 CV. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos y una velocidad máxima de 220 km/h eran cifras respetables para la época, proporcionando una sensación de agilidad y potencia. La caja de cambios manual de 6 velocidades permitía un control preciso, aunque la suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, buscaba un equilibrio entre confort y dinamismo. El consumo combinado de 7.7 l/100km era razonable para su rendimiento, pero en ciudad, los 10.6 l/100km podían ser un factor a considerar. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrecía una conexión directa con la carretera.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane de 2003 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Con sus líneas angulosas y una zaga que rompía con lo establecido, buscaba una estética moderna y audaz. La versión Luxe Privilege acentuaba esta personalidad con detalles que realzaban su carácter. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 contribuían a una imagen robusta y deportiva. En el interior, la búsqueda de la originalidad se mantenía, con un salpicadero que priorizaba la ergonomía y la visibilidad, aunque algunos materiales podían no estar a la altura de las expectativas de un acabado 'Luxe Privilege'.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane 2.0 T 16v Luxe Privilege incorporaba elementos que lo situaban en la vanguardia de su segmento en 2003. El motor de gasolina de 1998 cc con inyección indirecta, turbo e intercooler era un ejemplo de ingeniería avanzada para la época, ofreciendo un buen equilibrio entre potencia y eficiencia. La presencia de frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 240 mm detrás aseguraba una capacidad de frenado adecuada. Aunque no contaba con sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento de seguridad pasiva era competitivo. La ausencia de Stop&Start y la etiqueta DGT 'C' reflejan su antigüedad tecnológica, pero para su momento, era un coche bien dotado.

Competencia

En su segmento, el Renault Mégane 5p 2.0 T 16v Luxe Privilege se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Golf GTI, el Ford Focus ST o el Opel Astra GTC. Cada uno ofrecía su propia interpretación de un compacto deportivo, con el Mégane destacando por su diseño atrevido y un enfoque más orientado al confort sin renunciar a un buen rendimiento. Su precio de 21.364 € lo posicionaba en la parte alta del segmento, compitiendo con versiones bien equipadas de sus rivales.

Conclusión

El Renault Mégane 5p 2.0 T 16v Luxe Privilege de 2003 fue un coche que no dejó indiferente a nadie. Su diseño rompedor, su motor potente y su equipamiento completo lo convirtieron en una opción interesante para quienes buscaban un compacto con personalidad y buenas prestaciones. Aunque su consumo en ciudad podía ser elevado y algunos acabados interiores mejorables, la experiencia de conducción era gratificante. Representó un intento audaz de Renault por diferenciarse en un mercado muy competitivo, dejando una huella en la historia de los compactos.