Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
98CV
Par
127Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1135kg
Precio
16,390€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
485 L
60 L
72 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane Break 1.4 16v Fairway · 98 CV (2000-2003)
Descripción general
El Renault Mégane Break 1.4 16v Fairway de 1999 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de practicidad y fiabilidad. Este modelo, con su carrocería familiar, fue diseñado para aquellos que buscaban espacio y comodidad sin renunciar a la agilidad en el día a día. Su motor de gasolina de 98 CV, aunque no es un derroche de potencia, promete un rendimiento adecuado para la mayoría de las situaciones, con un consumo combinado de 7 l/100km que lo hacía competitivo en su época. Es un coche que, en su momento, representó una opción sensata y accesible para muchas familias.
Experiencia de conducción
Al volante del Mégane Break 1.4 16v Fairway, la sensación predominante es de confort y facilidad de manejo. La dirección, aunque carece de la precisión de modelos más modernos, es suave y predecible, lo que facilita las maniobras en ciudad. El motor de 98 CV, con su par de 127 Nm a 3750 rpm, ofrece una respuesta progresiva, ideal para una conducción relajada. No esperes aceleraciones fulgurantes (0 a 100 km/h en 12 segundos), pero sí una entrega de potencia suficiente para mantener cruceros estables en carretera. La suspensión, tipo McPherson en el eje delantero, absorbe bien las irregularidades del terreno, contribuyendo a un viaje placentero. Los frenos, con discos ventilados delante y tambores detrás, cumplen su función sin alardes, proporcionando una frenada segura para un coche de su peso y prestaciones. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto sin prisas.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane Break de 1999 es un reflejo de la estética automovilística de finales de los 90: líneas suaves, formas redondeadas y una clara orientación hacia la funcionalidad. Su carrocería familiar, con 4437 mm de longitud, 1699 mm de ancho y 1420 mm de alto, maximiza el espacio interior y la capacidad de carga, ofreciendo un maletero de 485 litros, muy generoso para su segmento. Aunque no es un coche que busque la espectacularidad visual, su diseño es atemporal y sigue resultando agradable a la vista. La versión Fairway, en particular, solía incluir detalles que realzaban su aspecto, como llantas específicas o acabados interiores diferenciados, que le daban un toque de distinción dentro de la gama.
Tecnología y características
En el ámbito tecnológico, el Mégane Break 1.4 16v Fairway de 1999 se sitúa en el contexto de su época. Su motor de 1.4 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, representaba una solución eficiente y probada para la época, ofreciendo un buen equilibrio entre prestaciones y consumo. La transmisión manual de 5 velocidades es sencilla y robusta, sin complicaciones. En cuanto a la seguridad, contaba con los elementos básicos esperables, como frenos ABS y airbags, aunque no al nivel de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción actuales. La dirección asistida y el aire acondicionado eran elementos que contribuían al confort, haciendo de este Mégane un coche bien equipado para su segmento y precio en aquel momento.
Competencia
En su segmento, el Renault Mégane Break 1.4 16v Fairway se enfrentaba a una competencia variada y fuerte. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Opel Astra Caravan, el Ford Focus Wagon, el Peugeot 306 Break o el Volkswagen Golf Variant. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de diseño, equipamiento o dinámica de conducción. El Mégane se posicionaba como una opción equilibrada, destacando por su confort de marcha, su amplio espacio interior y una relación calidad-precio atractiva, lo que le permitía competir de tú a tú con los referentes de la categoría.
Conclusión
El Renault Mégane Break 1.4 16v Fairway de 1999 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su esencia de vehículo familiar práctico y fiable. Su diseño funcional, su motor eficiente y su confort de marcha lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un coche con historia y un coste de mantenimiento contenido. Es un testimonio de una época en la que la sencillez y la robustez eran valores fundamentales en la automoción. Un coche que, sin grandes pretensiones, cumplía y sigue cumpliendo con creces su cometido de transportar a sus ocupantes de forma cómoda y segura.




