Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
107CV
Par
148Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.6s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1060kg
Precio
14,300€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
4 / 2 puertas
288 L
60 L
79 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane Coupé 1.6 16v Sportway · 107 CV (2000-2003)
Descripción general
El Renault Mégane Coupé 1.6 16v Sportway, lanzado entre 2000 y 2003, es un coche que evoca una época de diseño atrevido y sensaciones puras al volante. Con su motor de gasolina de 107 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este coupé francés prometía una experiencia de conducción ágil y divertida, ideal para quienes buscaban un toque de deportividad en su día a día. Su precio de 14.300 € en su momento lo posicionaba como una opción atractiva dentro del segmento de los coupés compactos.
Experiencia de conducción
Conducir el Mégane Coupé 1.6 16v Sportway es una experiencia que te conecta directamente con la carretera. Su motor de 107 CV, aunque no es una cifra deslumbrante para los estándares actuales, ofrecía una respuesta viva y un sonido agradable al subir de revoluciones, especialmente a partir de las 3750 rpm donde entregaba su par máximo de 148 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.6 segundos y una velocidad máxima de 198 km/h eran cifras respetables para su época. La suspensión tipo McPherson delantera y la presencia de barras estabilizadoras en ambos ejes contribuían a un comportamiento dinámico y una buena estabilidad en curvas, transmitiendo confianza al conductor. La dirección, aunque no se especifica su tipo, se sentía directa y comunicativa, permitiendo disfrutar de cada giro. El consumo combinado de 6.9 l/100km era razonable para un motor de gasolina de su cilindrada, haciendo de este coupé un compañero de viaje eficiente y emocionante.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane Coupé es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y lo que lo diferenciaba de la competencia. Sus líneas fluidas y deportivas, con una silueta baja y ancha, le otorgaban una presencia inconfundible en la carretera. Las dos puertas acentuaban su carácter coupé, y sus dimensiones compactas (3931 mm de largo, 1696 mm de ancho y 1365 mm de alto) le daban una agilidad visual que se correspondía con su comportamiento dinámico. Los neumáticos 185/60 R15, montados en llantas de 6x15, complementaban su estética deportiva. Era un coche que, incluso años después, seguía girando cabezas por su estilo atemporal y su aire juvenil.
Tecnología y características
En su época, el Mégane Coupé 1.6 16v Sportway incorporaba la tecnología necesaria para ofrecer una experiencia de conducción satisfactoria. Su motor de 1.6 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, era un propulsor fiable y probado. La transmisión manual de 5 velocidades permitía un control total sobre la entrega de potencia. Aunque carecía de las sofisticadas ayudas a la conducción de los vehículos modernos, su tecnología se centraba en la mecánica pura y la conexión entre el conductor y la máquina. Los frenos de disco ventilados delanteros y de tambor traseros ofrecían una capacidad de frenado adecuada para su rendimiento. Era un coche que priorizaba la simplicidad y la eficacia mecánica sobre la complejidad electrónica.
Competencia
En el segmento de los coupés compactos de principios de los 2000, el Renault Mégane Coupé 1.6 16v Sportway se enfrentaba a competidores como el Opel Astra Coupé, el Fiat Coupé o incluso versiones más deportivas de compactos como el Ford Focus o el Peugeot 306. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad y el estilo, pero el Mégane destacaba por su diseño distintivo y su equilibrio entre prestaciones y usabilidad diaria. Su precio competitivo también lo hacía una opción atractiva frente a rivales que a menudo eran más caros o menos equipados.
Conclusión
El Renault Mégane Coupé 1.6 16v Sportway es un coche que dejó una huella en su tiempo. Representa una era donde la pasión por la conducción y el diseño emocional eran pilares fundamentales. Con su motor enérgico, su comportamiento dinámico y su estética inconfundible, ofrecía una experiencia de conducción gratificante y un estilo que aún hoy se valora. Era un coche para aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte, un compañero que les hiciera sentir la carretera y disfrutar de cada viaje. Un verdadero clásico moderno que sigue despertando sonrisas.




