Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
110CV
Par
240Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
114g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1280kg
Precio
23,334€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 3 puertas
377 L
60 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Mégane Coupé GT Line dCi 110 FAP EDC · 110 CV (2010)
Descripción general
El Renault Mégane Coupé GT Line dCi 110 FAP EDC de 2009 es una propuesta que combina la deportividad de un coupé con la eficiencia de un motor diésel y la comodidad de una transmisión automática. Este modelo, con su distintivo diseño y un equipamiento enfocado en el dinamismo, buscaba atraer a aquellos que deseaban un coche con carácter sin renunciar a un uso diario práctico y económico. Su llegada al mercado en 2009, con una versión específica para 2010, lo posicionó como una opción interesante dentro del segmento de los compactos coupé.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mégane Coupé GT Line dCi 110 FAP EDC ofrece una experiencia de conducción equilibrada. El motor diésel de 110 CV, con un par motor de 240 Nm disponible a bajas revoluciones, proporciona una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, aunque no es un coche de prestaciones puramente deportivas. La transmisión automática de doble embrague (EDC) de 6 velocidades contribuye a una conducción suave y eficiente, ideal para el tráfico urbano y los viajes largos. La suspensión, con un tarado más firme en esta versión GT Line, ofrece un buen compromiso entre confort y estabilidad, permitiendo disfrutar de las curvas con confianza. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, transmite una sensación de solidez y control, invitando a disfrutar de cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane Coupé GT Line es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Su silueta coupé, con líneas fluidas y una caída de techo pronunciada, le otorga una imagen deportiva y elegante. Los detalles específicos de la versión GT Line, como los paragolpes más agresivos, las llantas de aleación de 17 pulgadas y los elementos cromados, realzan su carácter dinámico. El frontal, con los faros rasgados y la parrilla distintiva de Renault, le confiere una mirada decidida. La zaga, con sus pilotos traseros envolventes, completa un conjunto armonioso y atractivo. En el interior, el diseño sigue la línea exterior, con un salpicadero moderno y bien organizado, y unos asientos que ofrecen una buena sujeción lateral, acordes con la estética deportiva del coche.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane Coupé GT Line dCi 110 FAP EDC de 2009 incorporaba soluciones que buscaban mejorar la experiencia de conducción y el confort. Destaca su motor diésel 1.5 dCi con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, que optimizaba el rendimiento y la eficiencia. La transmisión automática de doble embrague (EDC) de 6 velocidades era una de las novedades importantes, ofreciendo cambios de marcha rápidos y suaves. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como un sistema de suspensión McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, con barras estabilizadoras en ambos ejes para un mejor comportamiento dinámico. Aunque no disponía de las últimas innovaciones de conectividad actuales, ofrecía un equipamiento funcional y bien resuelto para su época.
Competencia
En el segmento de los compactos coupé diésel con transmisión automática, el Renault Mégane Coupé GT Line dCi 110 FAP EDC se enfrentaba a rivales como el Volkswagen Scirocco 2.0 TDI DSG, el Opel Astra GTC 1.7 CDTI automático o incluso el BMW Serie 1 Coupé 118d automático. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, con el Scirocco destacando por su imagen más radical, el Astra GTC por su versatilidad y el BMW por su enfoque premium y tracción trasera. El Mégane Coupé se posicionaba como una alternativa equilibrada, con un diseño atractivo, un buen nivel de equipamiento y una relación calidad-precio competitiva, especialmente para aquellos que valoraban la eficiencia y la comodidad de la transmisión automática.
Conclusión
El Renault Mégane Coupé GT Line dCi 110 FAP EDC de 2009 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo. Su combinación de un diseño coupé distintivo, un motor diésel eficiente y una transmisión automática suave lo convierte en una opción interesante para quienes buscan un vehículo con personalidad, práctico para el día a día y con un consumo contenido. No es un deportivo puro, pero ofrece una conducción agradable y un buen compromiso entre confort y dinamismo. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un toque de elegancia y un espíritu juvenil que aún perdura.




