Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
101CV
Par
200Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
15.1s
Vel. Máx.
174km/h
Peso
1360kg
Precio
20,145€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
520 L
60 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane Grand Tour 1.5 dCi 100 CV Confort Dynamique Aut. (2004-2005)
Descripción general
El Renault Mégane Grand Tour 1.5 dCi de 2003, en su versión Confort Dynamique con transmisión automática, se presenta como una opción familiar que busca combinar la practicidad de un familiar con la eficiencia de un motor diésel. Este modelo, con sus 101 CV, prometía ser un compañero fiable para el día a día, ofreciendo un equilibrio entre rendimiento y consumo en una época donde los diésel comenzaban a consolidarse como la elección preferida para muchos conductores.
Experiencia de conducción
Al volante de este Mégane Grand Tour, la sensación predominante es la de confort y suavidad. El motor 1.5 dCi, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 101 CV de manera progresiva, especialmente gracias a su par de 200 Nm disponible a bajas revoluciones. La transmisión automática de 4 velocidades, si bien no es la más rápida, contribuye a una conducción relajada, ideal para trayectos urbanos y viajes largos sin prisas. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. La dirección asistida eléctrica facilita las maniobras en ciudad, aunque podría carecer de la precisión que buscan los conductores más deportivos. En general, es un coche que invita a la calma y al disfrute del viaje.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane Grand Tour de 2003 se caracteriza por sus líneas fluidas y una silueta que, aunque funcional, no renuncia a cierta elegancia. La parte frontal, con sus faros alargados y la parrilla distintiva de Renault de la época, le confiere una personalidad amable. La versión Grand Tour extiende la carrocería para ofrecer un maletero generoso, integrando esta funcionalidad de manera armoniosa en el conjunto. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 le otorgan una presencia equilibrada. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y los materiales, aunque no lujosos, son agradables al tacto y están bien ajustados, creando un ambiente acogedor y práctico para la familia.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane Grand Tour 1.5 dCi de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía una comodidad de conducción superior a la de muchos manuales de la época. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, y es de esperar que incluyera los sistemas de seguridad activa y pasiva habituales en Renault, como ABS y airbags, aunque los detalles específicos no se mencionan. La dirección asistida eléctrica era un plus para la maniobrabilidad.
Competencia
En el competitivo segmento de los familiares compactos diésel, el Renault Mégane Grand Tour 1.5 dCi se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Peugeot 307 SW, el Ford Focus Wagon o el Opel Astra Caravan ofrecían alternativas con diferentes enfoques en cuanto a diseño, motorizaciones y equipamiento. Cada uno de ellos buscaba atraer a familias que valoraban el espacio y la eficiencia, y el Mégane Grand Tour se posicionaba como una opción equilibrada, con un fuerte énfasis en el confort y la practicidad, y un motor diésel muy eficiente para la época.
Conclusión
El Renault Mégane Grand Tour 1.5 dCi 100 CV Confort Dynamique Aut. de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la visión de Renault de ofrecer vehículos familiares prácticos y eficientes. Su combinación de un motor diésel económico, una transmisión automática cómoda y un amplio espacio interior lo convertían en una opción muy atractiva para las familias de la época. Es un coche que, sin grandes pretensiones deportivas, cumple con creces su función de transporte familiar, ofreciendo confort y fiabilidad en cada viaje. Un compañero leal para la vida cotidiana y las aventuras en carretera.




