Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
82CV
Par
185Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.5s
Vel. Máx.
171km/h
Peso
1280kg
Precio
17,945€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
520 L
60 L
60 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane Sedan 1.5 dCi 80 CV Confort Dynamique (2003-2005)
Descripción general
El Renault Mégane Sedán 1.5 dCi de 82 CV, lanzado en 2003, se presentaba como una opción sensata y equilibrada para quienes buscaban un vehículo familiar con un toque de distinción. Con su carrocería sedán, ofrecía un espacio interior generoso y un maletero de 520 litros, ideal para viajes largos o las necesidades diarias de una familia. Su motor diésel, conocido por su eficiencia, prometía un consumo contenido y un rendimiento adecuado para la mayoría de las situaciones.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mégane Sedán 1.5 dCi transmitía una sensación de confort y estabilidad. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, absorbía bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un viaje suave. La dirección asistida eléctrica facilitaba las maniobras en ciudad, mientras que en carretera, el coche se mostraba aplomado. Los 82 CV del motor diésel, aunque no invitaban a una conducción deportiva, eran suficientes para mover el conjunto con soltura, especialmente en marchas largas, gracias a su par motor de 185 Nm a 2000 rpm. La aceleración de 0 a 100 km/h en 14.5 segundos y una velocidad máxima de 171 km/h lo situaban en la media de su segmento, priorizando la eficiencia sobre las prestaciones puras. El consumo combinado de 4.5 l/100km era uno de sus puntos fuertes, haciendo de este Mégane un compañero económico en el día a día.
Diseño y estética
El diseño del Mégane Sedán de 2003 se caracterizaba por sus líneas fluidas y una silueta elegante, que lo diferenciaba de la versión hatchback. La parte trasera, con su voladizo pronunciado, integraba el maletero de forma armoniosa, aportando una imagen más clásica y formal. En el interior, la disposición de los elementos era funcional y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, ofrecían una buena sensación de calidad para la época. Los asientos, cómodos y bien mullidos, invitaban a pasar horas al volante sin fatiga. La visibilidad era buena en todas direcciones, contribuyendo a una conducción relajada y segura.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane Sedán de 2003 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran considerados modernos y prácticos. El motor 1.5 dCi con inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, era un ejemplo de eficiencia diésel. La dirección asistida eléctrica, que ajustaba su dureza en función de la velocidad, mejoraba la experiencia de conducción. Aunque no contaba con las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy, ofrecía un equipamiento de confort adecuado, como aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido que cumplía su función. La seguridad pasiva también era un punto importante, con una estructura robusta y airbags que protegían a los ocupantes.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas compactas, el Renault Mégane Sedán 1.5 dCi se enfrentaba a duros rivales como el Ford Focus Sedán, el Opel Astra Sedán y el Peugeot 307 Sedán. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Mégane destacaba por su confort de marcha, su amplio maletero y la eficiencia de su motor diésel, que lo convertían en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche práctico y económico para el uso diario y los viajes familiares.
Conclusión
El Renault Mégane Sedán 1.5 dCi de 82 CV de 2003 fue un coche que supo combinar la funcionalidad de una berlina con la eficiencia de un motor diésel moderno. Su diseño elegante, su confort de marcha y su bajo consumo lo convirtieron en una opción muy popular para familias y profesionales. Aunque no era un coche de grandes pretensiones deportivas, cumplía con creces su cometido como vehículo fiable y económico para el día a día, ofreciendo un equilibrio muy logrado entre prestaciones, confort y coste de uso. Un compañero fiel que dejó una huella positiva en el mercado.




