Renault Megane Sedan 1.6 16v Confort Authentique Aut. · 113 CV (2004-2005)

2003
Gasolina
FWD
Automático 4v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

113CV

Par

152Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.1s

Vel. Máx.

184km/h

Peso

1325kg

Precio

17,885

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

60 L

Potencia

83 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima113 CV / 83 kW
Par máximo152 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Renault Megane Sedan 1.6 16v Confort Authentique Aut. · 113 CV (2004-2005)

Descripción general

El Renault Mégane Sedán de 2003, en su versión 1.6 16v Confort Authentique Aut., se presenta como una opción sensata y confortable para quienes buscan un vehículo familiar con un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 113 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo promete una conducción relajada y eficiente para el día a día.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane Sedán, la sensación predominante es de suavidad y confort. La dirección asistida eléctrica facilita las maniobras en ciudad, mientras que la suspensión, con esquema McPherson delante y eje torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno. Aunque no es un coche de grandes prestaciones, sus 113 CV son suficientes para moverse con soltura, y la caja automática contribuye a una experiencia de conducción sin estrés. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13.1 segundos y una velocidad máxima de 184 km/h lo sitúan en un rango adecuado para viajes por carretera, aunque sin grandes alardes deportivos. El consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable para su época y características.

Diseño y estética

El diseño del Mégane Sedán de 2003 se caracteriza por sus líneas fluidas y elegantes, que le otorgan una presencia sobria y atemporal. A diferencia de la versión hatchback, el sedán ofrece una silueta más clásica y un maletero de 520 litros, muy generoso para su segmento, lo que lo convierte en un compañero ideal para familias o para quienes necesitan espacio de carga. Las dimensiones de 4498 mm de largo, 1777 mm de ancho y 1460 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2686 mm, aseguran un habitáculo espacioso y confortable para sus cinco ocupantes. Los neumáticos 195/65 R15, montados sobre llantas de 6.5 x 15, complementan su estética sin sacrificar el confort de marcha.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane Sedán de 2003 incorpora soluciones prácticas para su tiempo. Su motor de gasolina de 1.6 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, ofrece una buena combinación de rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 4 velocidades con convertidor de par proporciona cambios suaves, aunque no tan rápidos como las cajas modernas. La dirección asistida eléctrica es un punto a favor en términos de comodidad y maniobrabilidad. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 240 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se especifican sistemas avanzados de asistencia a la conducción, su equipamiento básico cumple con las expectativas de la época.

Competencia

En su segmento, el Renault Mégane Sedán competía con modelos como el Opel Astra Sedán, el Ford Focus Sedán o el Peugeot 307 Sedán. Frente a ellos, el Mégane destacaba por su confort de marcha, su amplio maletero y un diseño que, si bien no era rompedor, resultaba atractivo y funcional. Su motor 1.6 de 113 CV se situaba en la media de sus competidores, ofreciendo un equilibrio entre prestaciones y consumo. La transmisión automática era un plus para aquellos que buscaban una conducción más relajada en el tráfico urbano.

Conclusión

El Renault Mégane Sedán 1.6 16v Confort Authentique Aut. de 2003 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran el confort, el espacio y la practicidad. Su diseño atemporal, su motor fiable y su transmisión automática lo convierten en un vehículo ideal para el día a día y para viajes en familia. Aunque no es un coche para emociones fuertes, cumple con creces su función de transporte cómodo y seguro, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y sin complicaciones.