Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
120CV
Par
270Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
196km/h
Peso
1370kg
Precio
19,385€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
520 L
60 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane Sedan 1.9 dCi 120 CV Confort Authentique (2004-2005)
Descripción general
El Renault Mégane Sedán 1.9 dCi de 120 CV, en su versión Confort Authentique de 2003, se presenta como una opción equilibrada y funcional dentro del segmento de las berlinas compactas. Con un precio de 19.385 €, este modelo buscaba ofrecer un buen compromiso entre confort, prestaciones y economía de uso, destacando por su motor diésel de inyección directa y su diseño sobrio pero elegante.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mégane Sedán 1.9 dCi ofrecía una experiencia de conducción suave y predecible. El motor diésel de 120 CV, con su generoso par de 270 Nm a 2000 rpm, proporcionaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La caja de cambios manual de 6 velocidades permitía un buen aprovechamiento de la potencia y contribuía a unos consumos ajustados, con una media de 5.4 l/100km. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtraba eficazmente las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort de marcha notable, aunque sin pretensiones deportivas. La dirección asistida eléctrica, aunque carecía de la precisión de otros modelos, facilitaba las maniobras en ciudad. En general, era un coche pensado para viajes largos y un uso diario sin sobresaltos, donde la comodidad y la eficiencia eran prioritarias.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane Sedán de 2003 se caracterizaba por sus líneas fluidas y una estética que, si bien no era rompedora, sí resultaba agradable y atemporal. La carrocería sedán de cuatro puertas, con sus 4498 mm de longitud, ofrecía una imagen de coche más grande y señorial que la versión compacta. El frontal presentaba los rasgos distintivos de Renault de la época, con faros alargados y una parrilla discreta. La zaga, con un maletero de 520 litros, se integraba de forma armoniosa en el conjunto, proporcionando una gran capacidad de carga. El interior, aunque funcional, destacaba por la calidad de los materiales y un diseño ergonómico que facilitaba el acceso a los mandos. Era un coche que, sin buscar la extravagancia, transmitía una sensación de solidez y buen gusto.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane Sedán 1.9 dCi incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 1.9 dCi de 120 CV era un referente en eficiencia, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permitía ofrecer un buen rendimiento con un consumo contenido. La transmisión manual de 6 velocidades era un plus para optimizar el consumo y el confort en carretera. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco en las cuatro ruedas (ventilados delante), y una suspensión bien calibrada para garantizar la estabilidad. La dirección asistida eléctrica era una comodidad que facilitaba la conducción en entornos urbanos. Aunque no era un escaparate de la última tecnología, sí ofrecía lo necesario para una experiencia de conducción moderna y segura.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas compactas, el Renault Mégane Sedán 1.9 dCi se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos destacaban el Volkswagen Jetta, el Ford Focus Sedán, el Opel Astra Sedán y el Peugeot 307 Sedán. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, desde la robustez alemana hasta el dinamismo francés. El Mégane se posicionaba como una opción equilibrada, con un buen confort de marcha, un motor diésel eficiente y un diseño que, sin ser el más atrevido, resultaba elegante y funcional. Su amplio maletero y su habitabilidad interior eran puntos fuertes frente a algunos de sus competidores.
Conclusión
El Renault Mégane Sedán 1.9 dCi 120 CV Confort Authentique de 2003 fue un coche que supo encontrar su lugar en el mercado. Ofrecía una combinación muy atractiva de confort, eficiencia y espacio, todo ello envuelto en un diseño discreto pero agradable. Era el compañero ideal para aquellos que buscaban un vehículo fiable para el día a día y para viajes largos, sin renunciar a unas prestaciones solventes y a un consumo ajustado. Su motor diésel era una de sus mayores bazas, proporcionando una experiencia de conducción placentera y económica. En definitiva, un coche honesto y bien resuelto que dejó una buena huella en su segmento.




