Renault Megane Sedan 2.0 16v Confort Dynamique Aut. · 134 CV (2003-2005)

2003
Gasolina
FWD
Automático 4v
Renault Mégane - Vista 1
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Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

134CV

Par

191Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.1s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1365kg

Precio

20,076

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

60 L

Potencia

98.5 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima134 CV / 98.5 kW
Par máximo191 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Renault Megane Sedan 2.0 16v Confort Dynamique Aut. · 134 CV (2003-2005)

Descripción general

El Renault Mégane Sedán de 2003, en su versión 2.0 16v Confort Dynamique Automático, se presentaba como una opción elegante y funcional para quienes buscaban un sedán compacto con un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 134 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, prometía una experiencia de conducción cómoda y sin complicaciones, ideal para el día a día y los viajes largos. Su diseño, aunque conservador, ofrecía una estética agradable y un interior espacioso, características que lo hicieron popular en su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane Sedán, la sensación predominante era de confort y suavidad. El motor de 2.0 litros, con sus 134 CV, ofrecía una respuesta adecuada para la mayoría de las situaciones, aunque sin grandes alardes deportivos. La transmisión automática de 4 velocidades, con convertidor de par, priorizaba la fluidez en los cambios, lo que contribuía a una conducción relajada, especialmente en entornos urbanos. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, absorbía bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero. La dirección asistida eléctrica, aunque carecía de la retroalimentación más directa, facilitaba las maniobras. En general, era un coche que invitaba a disfrutar del trayecto con tranquilidad, sin prisas, pero con la seguridad de tener potencia suficiente cuando se necesitaba.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane Sedán de 2003 se caracterizaba por sus líneas suaves y equilibradas, alejándose de las formas más atrevidas de su hermano hatchback. La carrocería de cuatro puertas ofrecía una silueta clásica y elegante, con un maletero bien integrado que no comprometía la armonía del conjunto. Los faros delanteros, de tamaño generoso, se fusionaban con la parrilla, mientras que la zaga presentaba pilotos discretos pero funcionales. En el interior, el diseño era sobrio y ergonómico, con materiales de calidad aceptable para la época y una disposición de los mandos intuitiva. El espacio era uno de sus puntos fuertes, especialmente en las plazas traseras y en el maletero, que ofrecía una generosa capacidad de 520 litros, ideal para familias o para quienes necesitaban transportar mucho equipaje. La estética general transmitía una sensación de solidez y practicidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane Sedán de 2003 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran bastante avanzados y orientados al confort y la seguridad. El motor de 2.0 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, era un propulsor probado y fiable. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no era la más moderna, ofrecía una conducción sin estrés. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, complementados con sistemas de asistencia a la frenada. La dirección asistida eléctrica era una característica destacada, ya que ajustaba la asistencia según la velocidad, mejorando la maniobrabilidad en ciudad y la estabilidad en carretera. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o los sistemas de conectividad actuales, su equipamiento se centraba en lo esencial para una experiencia de conducción cómoda y segura.

Competencia

En el competitivo segmento de los sedanes compactos, el Renault Mégane Sedán de 2003 se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos destacaban modelos como el Ford Focus Sedán, que ofrecía una dinámica de conducción más deportiva; el Opel Astra Sedán, conocido por su robustez y fiabilidad; el Peugeot 307 Sedán, con un enfoque en el confort y el diseño; y el Volkswagen Bora (Jetta en otros mercados), que se posicionaba como una opción más premium. Cada uno de estos competidores tenía sus propias fortalezas, pero el Mégane Sedán se diferenciaba por su equilibrio entre confort, espacio interior y un diseño elegante, además de la comodidad que ofrecía su transmisión automática.

Conclusión

El Renault Mégane Sedán 2.0 16v Confort Dynamique Automático de 2003 fue un coche que supo encontrar su lugar en el mercado. No buscaba ser el más rápido ni el más deportivo, sino ofrecer una experiencia de conducción cómoda, segura y práctica para el día a día. Su motor de 134 CV, combinado con la transmisión automática, lo convertía en un compañero ideal para la ciudad y los viajes largos, donde el confort era la prioridad. Su diseño sobrio y elegante, junto con un interior espacioso y un maletero generoso, lo hacían muy atractivo para familias o para quienes valoraban la funcionalidad. A pesar de no ser un coche que destacara por su tecnología de vanguardia, cumplía con creces las expectativas de su segmento, dejando un buen sabor de boca a sus propietarios por su equilibrio y su enfoque en el bienestar a bordo.