Renault Megane Sedan 1.5 dCi 85cv Dynamique eco2 (2006-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Renault Mégane - Vista 1
Renault Mégane - Vista 2
Renault Mégane - Vista 3
Renault Mégane - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Mégane

Potencia

86CV

Par

200Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

117g/km

0-100 km/h

14.5s

Vel. Máx.

171km/h

Peso

1280kg

Precio

17,680

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

60 L

Potencia

63 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima86 CV / 63 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Renault Megane Sedan 1.5 dCi 85cv Dynamique eco2 (2006-2008)

Descripción general

El Renault Mégane Sedán de 2006, en su versión 1.5 dCi de 85 CV Dynamique eco2, se presenta como una opción sensata y económica para quienes buscan un vehículo familiar con un toque de distinción. Este modelo, con su carrocería de cuatro puertas, ofrecía un equilibrio entre funcionalidad y un diseño que, aunque no rompía moldes, resultaba agradable y práctico para el día a día.

Experiencia de conducción

Al volante del Mégane Sedán 1.5 dCi de 85 CV, la sensación predominante es la de una conducción tranquila y eficiente. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, cumple con creces para desplazamientos urbanos e interurbanos, ofreciendo un consumo de combustible realmente bajo. La dirección asistida eléctrica y la suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, proporcionan un confort de marcha notable, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar de viajes relajados y económicos. La caja de cambios manual de cinco velocidades es suave y precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción sin sobresaltos.

Diseño y estética

El diseño del Renault Mégane Sedán de 2006 se caracteriza por sus líneas fluidas y una silueta elegante que lo diferenciaba de la versión hatchback. Con una longitud de casi 4,5 metros, ofrecía una presencia en carretera más imponente. Los faros delanteros, con su forma característica, y la parrilla frontal le daban una identidad propia. En el interior, la funcionalidad primaba, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, transmitían solidez. El espacio para los ocupantes era generoso, especialmente en las plazas traseras, y el maletero, con 520 litros, era uno de sus puntos fuertes, ideal para familias o para quienes necesitaban gran capacidad de carga.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mégane Sedán de 2006 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor 1.5 dCi, con inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, destacaba por su eficiencia y bajas emisiones de CO2, lo que le valió la denominación eco2. La dirección asistida eléctrica contribuía a un manejo más suave y a un menor consumo. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco en las cuatro ruedas, ventilados en el eje delantero, y sistemas de seguridad activa y pasiva que lo convertían en un coche seguro para la familia. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o los asistentes de conducción actuales, ofrecía una tecnología fiable y funcional.

Competencia

En el segmento de las berlinas compactas, el Renault Mégane Sedán de 2006 se enfrentaba a competidores como el Ford Focus Sedán, el Opel Astra Sedán o el Volkswagen Jetta. Frente a ellos, el Mégane destacaba por su confort de marcha, su amplio maletero y la eficiencia de su motor diésel. Su diseño, aunque subjetivo, ofrecía una alternativa elegante a las opciones más conservadoras de sus rivales. En términos de relación calidad-precio, el Mégane Sedán se posicionaba como una opción muy atractiva para quienes buscaban un coche familiar sin grandes pretensiones deportivas.

Conclusión

El Renault Mégane Sedán 1.5 dCi de 85 CV Dynamique eco2 de 2006 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante en el mercado de segunda mano. Su combinación de eficiencia, confort y espacio lo convierte en un vehículo ideal para el día a día y para viajes largos en familia. No es el coche más potente ni el más emocionante, pero su fiabilidad y su bajo coste de mantenimiento lo hacen muy atractivo. Es un compañero de viaje leal y práctico, que cumple con creces su función de transporte familiar con un toque de elegancia.