Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
134CV
Par
191Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
201g/km
0-100 km/h
11.1s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1365kg
Precio
22,500€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
520 L
60 L
98.5 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Megane Sedan 2.0 16v Luxe Privilege Aut. · 134 CV (2006)
Descripción general
El Renault Mégane Sedán 2.0 16v Luxe Privilege Automático de 2006 es una propuesta que combina la elegancia de una berlina con la practicidad de un vehículo familiar. Con su motor de gasolina de 134 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo se posiciona como una opción interesante para quienes buscan confort y un toque de distinción en la carretera. Su diseño, aunque clásico, sigue manteniendo una presencia notable, y su equipamiento 'Luxe Privilege' promete una experiencia de conducción superior para la época.
Experiencia de conducción
Al volante del Mégane Sedán, la sensación es de suavidad y confort. La suspensión, tipo McPherson en la parte delantera y de rueda tirada con elemento torsional en la trasera, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un viaje placentero. La dirección asistida eléctrica, aunque no es de las más comunicativas, facilita las maniobras en ciudad. El motor de 2.0 litros responde con solvencia, entregando sus 134 CV de forma lineal, ideal para una conducción relajada. Sin embargo, la caja automática de cuatro marchas, aunque cómoda, puede sentirse algo lenta en ciertas situaciones, restando un poco de agilidad en adelantamientos o incorporaciones rápidas. El consumo combinado de 8.4 l/100km es razonable para su época y motorización.
Diseño y estética
El diseño del Renault Mégane Sedán de 2006 se caracteriza por sus líneas fluidas y una silueta equilibrada. La parte frontal, con sus faros alargados y la parrilla discreta, le confiere una mirada amable. La zaga, con un maletero prominente de 520 litros, se integra armoniosamente en el conjunto, ofreciendo una gran capacidad de carga. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 complementan su estética, aportando un toque de elegancia. En el interior, la configuración 'Luxe Privilege' se traduce en materiales de buena calidad y un diseño funcional, con un salpicadero bien organizado y asientos cómodos que invitan a largos viajes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane Sedán 2.0 16v Luxe Privilege de 2006 incorpora elementos que, para su tiempo, eran considerados avanzados. Su motor de gasolina de 1998 cc con inyección indirecta y 16 válvulas por cilindro, junto con una relación de compresión de 9.8, ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, proporcionaba una conducción sin estrés. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm en la parte delantera y discos de 240 mm en la trasera, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida eléctrica contribuía a una mayor comodidad en la conducción diaria.
Competencia
En el segmento de las berlinas compactas de 2006, el Renault Mégane Sedán se enfrentaba a competidores de peso como el Ford Focus Sedán, el Opel Astra Sedán o el Volkswagen Jetta. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Mégane destacaba por su confort de marcha, su amplio maletero y un diseño que, aunque no tan atrevido como el de su hermano hatchback, resultaba elegante y funcional. Su equipamiento 'Luxe Privilege' lo posicionaba como una opción más refinada frente a algunas de sus alternativas, buscando atraer a un público que valoraba el lujo y la comodidad por encima de la deportividad extrema.
Conclusión
El Renault Mégane Sedán 2.0 16v Luxe Privilege Automático de 2006 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina cómoda, espaciosa y con un toque de distinción. Su motor de gasolina ofrece un rendimiento adecuado para el día a día y viajes largos, y su transmisión automática facilita la conducción. Aunque no es el coche más dinámico, su enfoque en el confort y la habitabilidad lo convierten en un compañero de viaje agradable. Es un vehículo que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones.




