Especificaciones y análisis del Renault Mégane
Potencia
110CV
Par
240Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
114g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1360kg
Precio
22,832€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
524 L
60 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Mégane Sport Tourer GT Line dCi 110 EDC · 110 CV (2010-2011)
Descripción general
El Renault Mégane Sport Tourer GT Line dCi 110 EDC de 2009 es una propuesta familiar que combina la versatilidad de un coche espacioso con un toque de dinamismo. Este modelo, con su motor diésel de 110 CV y cambio automático de doble embrague, se presenta como una opción equilibrada para quienes buscan eficiencia y confort en el día a día, sin renunciar a un diseño atractivo y unas prestaciones adecuadas para la mayoría de situaciones.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mégane Sport Tourer GT Line dCi 110 EDC ofrece una experiencia de conducción suave y relajada. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 110 CV de forma progresiva, apoyado por un par motor de 240 Nm que se siente desde bajas revoluciones. La caja de cambios automática EDC de 6 velocidades contribuye a un viaje sin sobresaltos, con transiciones de marcha fluidas que priorizan el confort. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un buen equilibrio entre comodidad y estabilidad. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, es un coche que invita a disfrutar de los trayectos largos con tranquilidad, sin grandes aspiraciones deportivas, pero con la seguridad de un comportamiento predecible y agradable.
Diseño y estética
El diseño del Mégane Sport Tourer GT Line de 2009 destaca por sus líneas fluidas y una silueta que, a pesar de su carácter familiar, consigue transmitir una imagen dinámica y moderna. La versión GT Line añade detalles estéticos que realzan su deportividad, como paragolpes específicos y llantas de aleación de 17 pulgadas. El frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica de Renault, le otorga una personalidad reconocible. La parte trasera, con un portón amplio y pilotos bien integrados, subraya su funcionalidad. En el interior, el diseño es sobrio pero funcional, con una buena ergonomía y materiales que, sin ser lujosos, ofrecen una sensación de solidez. El espacio es generoso, especialmente en las plazas traseras y en el maletero, que con 524 litros de capacidad, es uno de sus puntos fuertes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mégane Sport Tourer GT Line dCi 110 EDC de 2009 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor diésel de 1.5 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia. La caja de cambios automática EDC de doble embrague, una de las primeras en popularizarse en este segmento, ofrecía una alternativa cómoda y eficiente a las transmisiones manuales. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, además de los sistemas de asistencia a la conducción habituales. El sistema de dirección asistida eléctrica contribuía a una conducción más suave y un menor consumo. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y la conectividad de los modelos actuales, su equipamiento tecnológico estaba bien resuelto para su segmento y año.
Competencia
En el competitivo segmento de los familiares compactos, el Renault Mégane Sport Tourer GT Line dCi 110 EDC se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Ford Focus Sportbreak, el Opel Astra Sports Tourer, el Volkswagen Golf Variant o el Peugeot 308 SW ofrecían alternativas con diferentes enfoques en cuanto a diseño, motorizaciones y equipamiento. Cada uno de ellos tenía sus propias fortalezas, ya fuera en dinamismo, calidad de acabados o espacio interior. El Mégane se posicionaba como una opción equilibrada, con un buen compromiso entre confort, eficiencia y un diseño atractivo, destacando por su amplitud y la suavidad de su transmisión automática.
Conclusión
El Renault Mégane Sport Tourer GT Line dCi 110 EDC de 2009 es un coche familiar muy competente que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante en el mercado de segunda mano. Su combinación de un motor diésel eficiente, una cómoda transmisión automática y un amplio espacio interior lo convierten en un compañero ideal para el día a día y los viajes en familia. Su diseño, con el toque deportivo de la línea GT Line, le permite destacar entre sus competidores. Es un vehículo que cumple con creces las expectativas de quienes buscan un coche práctico, confortable y con un consumo contenido, sin grandes pretensiones deportivas pero con la fiabilidad y el buen hacer de Renault.




