Especificaciones y análisis del Renault Safrane
Potencia
136CV
Par
182Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.5s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1525kg
Precio
25,850€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
455 L
80 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Safrane 2.0 Si · 136 CV (2000-2001)
Descripción general
El Renault Safrane 2.0 Si de 1996 se presenta como una berlina de gran tamaño, diseñada para ofrecer un confort superior y una experiencia de viaje placentera. Con su motor de gasolina de 136 CV y una transmisión manual de 5 velocidades, este vehículo prometía un equilibrio entre rendimiento y suavidad, ideal para quienes buscaban un coche espacioso y elegante para largos trayectos.
Experiencia de conducción
Al volante del Safrane 2.0 Si, la sensación predominante es de calma y estabilidad. Su suspensión tipo McPherson en ambos ejes, junto con los estabilizadores, filtra eficazmente las irregularidades del camino, proporcionando un viaje suave y sin sobresaltos. La dirección, aunque no es la más directa, contribuye a una conducción relajada, mientras que el motor de 136 CV, con su par de 182 Nm a 4500 rpm, ofrece una respuesta adecuada para mover con soltura sus 1525 kg. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.5 segundos y una velocidad máxima de 207 km/h demuestran que, a pesar de su enfoque en el confort, no carece de capacidad para afrontar adelantamientos y mantener ritmos elevados en autopista. El consumo combinado de 9.1 l/100km es razonable para un coche de su tamaño y época, y el depósito de 80 litros asegura una buena autonomía.
Diseño y estética
El diseño del Renault Safrane de 1996 es un reflejo de la elegancia y la sobriedad de la época. Sus líneas fluidas y su carrocería de 5 puertas le otorgan una presencia imponente en la carretera. Con una longitud de 4768 mm y una anchura de 1816 mm, el Safrane ofrece un habitáculo generoso y un maletero de 455 litros, ideal para viajes familiares o de negocios. Los detalles exteriores, aunque discretos, contribuyen a una estética atemporal que aún hoy conserva cierto encanto. El interior, aunque no se detalla en los datos, se esperaba que ofreciera materiales de calidad y un diseño funcional, acorde con el segmento de berlinas de lujo al que aspiraba.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Safrane 2.0 Si de 1996 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor de gasolina de 1948 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta, una tecnología probada para una entrega de potencia eficiente. La construcción del motor con bloque y culata de aluminio contribuía a reducir el peso y mejorar la disipación del calor. En cuanto a la seguridad, los frenos de disco ventilados delanteros de 260 mm y los discos traseros de 265 mm garantizaban una frenada eficaz. Las suspensiones McPherson en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, aseguraban un buen comportamiento dinámico y un confort de marcha elevado. Las dimensiones de los neumáticos, 195/65 R15, buscaban un equilibrio entre agarre y comodidad.
Competencia
En su segmento, el Renault Safrane 2.0 Si competía con berlinas de prestigio como el Opel Omega, el Ford Scorpio o el Citroën XM. Estos vehículos ofrecían características similares en cuanto a tamaño, confort y prestaciones, buscando atraer a un público que valoraba el espacio, la comodidad y una cierta distinción. Cada uno de ellos tenía sus propias fortalezas, pero el Safrane se distinguía por su enfoque en la suavidad de marcha y su diseño elegante, características muy apreciadas en el mercado europeo de la época.
Conclusión
El Renault Safrane 2.0 Si de 1996 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería y el diseño de Renault en su búsqueda por ofrecer una berlina de gran confort. Su combinación de un motor solvente, una suspensión bien ajustada y un interior espacioso lo convertían en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un vehículo para viajar con la máxima comodidad. Aunque sus consumos y prestaciones no son los de un coche moderno, su encanto reside en la experiencia de conducción relajada y la sensación de solidez que transmite. Es un coche que invita a disfrutar del camino, sin prisas, pero con la seguridad de llegar a destino con total confort.




