Especificaciones y análisis del Renault Safrane
Potencia
165CV
Par
211Nm
Consumo
10.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
1610kg
Precio
30,922€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
455 L
80 L
121 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Safrane 2.5 Si RT Aut. · 165 CV (2000)
Descripción general
El Renault Safrane de 1996, en su versión 2.5 Si RT Aut., se presenta como una berlina de lujo que buscaba ofrecer una experiencia de conducción superior. Con un motor de gasolina de 2.4 litros y 165 CV, acoplado a una transmisión automática de 4 velocidades, este vehículo prometía confort y un rendimiento adecuado para la época. Su diseño, aunque discreto, escondía un interior espacioso y bien equipado, pensado para viajes largos y para aquellos que valoraban la comodidad por encima de todo. Era un coche que, sin ser ostentoso, transmitía una sensación de solidez y buen hacer.
Experiencia de conducción
Al volante del Safrane, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. El motor de cinco cilindros ofrece una entrega de potencia lineal y refinada, ideal para una conducción relajada. La transmisión automática, aunque de solo cuatro marchas, realiza los cambios con una dulzura que contribuye al confort general. La suspensión, de tipo McPherson en ambos ejes, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje sereno. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar del trayecto con tranquilidad, sintiendo la carretera pero sin sufrir sus imperfecciones. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en un coche de estas características.
Diseño y estética
El diseño exterior del Renault Safrane de 1996 es un reflejo de la sobriedad y elegancia de la época. Sus líneas son fluidas y discretas, sin estridencias, buscando una estética atemporal que no pasara de moda rápidamente. Con una longitud de casi 4,8 metros y una anchura de 1,8 metros, su presencia en la carretera es imponente pero no agresiva. Las llantas de 16 pulgadas, con neumáticos 205/55 R16, complementan su figura. En el interior, la amplitud es la protagonista, con un habitáculo diseñado para acoger cómodamente a cinco ocupantes y un maletero generoso de 455 litros, ideal para viajes familiares o de negocios. La ergonomía y la calidad de los materiales, aunque no al nivel de las berlinas premium alemanas, eran más que aceptables para su segmento.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Safrane 2.5 Si RT Aut. de 1996 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran considerados avanzados. Su motor de 2.4 litros y 165 CV, con inyección indirecta y culata de aluminio, ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de cuatro velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, era un signo de confort y modernidad. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, garantizando una frenada eficaz. La suspensión independiente en ambos ejes contribuía a una dinámica de conducción segura y confortable. Aunque no disponía de los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento estaba a la altura de lo que se esperaba de una berlina de su categoría.
Competencia
En el mercado de las berlinas de lujo de mediados de los 90, el Renault Safrane se enfrentaba a competidores de peso. Modelos como el Opel Omega, el Ford Scorpio o el Citroën XM eran sus rivales directos, cada uno con sus propias fortalezas. El Safrane se distinguía por su confort de marcha y su enfoque en la suavidad, mientras que otros podían ofrecer una dinámica más deportiva o un mayor lujo interior. También competía, aunque en un escalón ligeramente inferior, con las versiones de acceso de las berlinas premium alemanas como el BMW Serie 5 o el Mercedes-Benz Clase E, ofreciendo una alternativa más asequible con un buen nivel de equipamiento y confort.
Conclusión
El Renault Safrane 2.5 Si RT Aut. de 1996 fue una propuesta interesante de Renault en el segmento de las berlinas de lujo. Ofrecía un equilibrio notable entre confort, espacio y un rendimiento adecuado para la época. Su diseño discreto y su enfoque en la suavidad de marcha lo convertían en un coche ideal para viajes largos y para aquellos que buscaban una experiencia de conducción relajada. Aunque no destacaba por su deportividad o por un lujo deslumbrante, cumplía con creces su cometido de ofrecer una berlina cómoda y bien equipada. Hoy en día, es un clásico que representa una época en la que Renault apostaba fuerte por el segmento de las grandes berlinas.




