Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
107CV
Par
148Nm
Consumo
7.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.8s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1280kg
Precio
19,650€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
410 L
60 L
79 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 1.6 16v Expression Proactiva · 107 CV (2002-2003)
Descripción general
El Renault Scenic de 2000, en su versión 1.6 16v Expression Proactiva, se presenta como un monovolumen compacto que marcó una época. Con su diseño funcional y un enfoque claro en la comodidad familiar, este vehículo ofrecía una propuesta atractiva para quienes buscaban espacio y versatilidad en el día a día. Su motor de gasolina de 107 CV, combinado con una transmisión automática de 4 velocidades, prometía una conducción suave y sin complicaciones, ideal para la vida urbana y los viajes por carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic, la sensación predominante es de confort y facilidad. La dirección, aunque no es la más directa, cumple su función en un coche de estas características, ofreciendo una respuesta adecuada para maniobras en ciudad y una estabilidad suficiente en carretera. La suspensión, tipo McPherson en el eje delantero, está diseñada para absorber las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. El motor de 1.6 litros y 107 CV, si bien no es un derroche de potencia, mueve el conjunto con soltura, especialmente en un uso tranquilo. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13.8 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h sugieren un rendimiento honesto para su segmento y época. El consumo combinado de 7.5 l/100km es razonable para un vehículo de estas dimensiones y con transmisión automática.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic de 2000 es un reflejo de la tendencia de los monovolúmenes compactos de finales de los 90 y principios de los 2000. Sus líneas son suaves y redondeadas, buscando maximizar el espacio interior y la visibilidad. Con 4169 mm de largo, 1698 mm de ancho y 1600 mm de alto, ofrece una presencia robusta pero no excesivamente voluminosa. Las 5 puertas facilitan el acceso a un habitáculo pensado para la familia, con una altura que permite una entrada y salida cómodas. El maletero de 410 litros es generoso para su tamaño, lo que lo convierte en un compañero ideal para las compras o las escapadas de fin de semana. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 185/65 R15 complementan su estética funcional.
Tecnología y características
En el ámbito tecnológico, el Scenic 1.6 16v Expression Proactiva de 2000 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran considerados modernos y prácticos. La inyección indirecta del motor de gasolina aseguraba una entrega de potencia eficiente. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía una comodidad de conducción significativa en comparación con las cajas manuales. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en la parte delantera y discos en la trasera, proporcionando una capacidad de frenado adecuada. La dirección de cremallera contribuía a una experiencia de manejo predecible. Aunque carecía de las sofisticadas ayudas a la conducción actuales, su equipamiento estaba enfocado en la funcionalidad y la seguridad básica para la familia.
Competencia
En su segmento, el Renault Scenic de 2000 se enfrentaba a competidores directos como el Citroën Xsara Picasso, el Opel Zafira o el Volkswagen Touran. Cada uno de ellos ofrecía sus propias ventajas en términos de espacio, modularidad o equipamiento. El Scenic se destacaba por su equilibrio general, su confort de marcha y su enfoque en la practicidad familiar, lo que le permitió consolidarse como una opción muy popular en el mercado de los monovolúmenes compactos.
Conclusión
El Renault Scenic 1.6 16v Expression Proactiva de 2000 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la visión de Renault en el segmento de los monovolúmenes. Su combinación de espacio, confort y una mecánica fiable lo convirtió en una elección inteligente para muchas familias. Aunque sus prestaciones no son las de un deportivo, su propósito era ofrecer un transporte práctico y agradable, y en eso, el Scenic cumplía con creces. Es un coche que evoca recuerdos de viajes familiares y de una época donde la funcionalidad primaba en el diseño automotriz.




