Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
105CV
Par
200Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.9s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1320kg
Precio
17,060€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
410 L
60 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 1.9 dCi RT · 105 CV (2000-2001)
Descripción general
El Renault Scenic 1.9 dCi RT del año 2000 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo una propuesta familiar con un toque de innovación. Con su motor diésel de 105 CV, se presentaba como una opción equilibrada para quienes buscaban espacio, confort y un consumo contenido en el día a día. Su precio de 17.060 € lo posicionaba como una alternativa atractiva en su segmento, prometiendo una experiencia de conducción agradable y funcional para toda la familia.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic 1.9 dCi RT, la sensación predominante es de confort y facilidad. El motor diésel, con sus 105 CV y 200 Nm de par a solo 1500 rpm, ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para la conducción urbana y los viajes largos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.9 segundos no es fulgurante, pero sí suficiente para moverse con agilidad. La velocidad máxima de 180 km/h permite mantener cruceros cómodos en autopista. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero y los frenos de disco ventilados aseguran una pisada firme y segura, transmitiendo confianza en cada trayecto. El consumo combinado de 5.9 l/100km es un punto fuerte, haciendo que cada viaje sea más económico y placentero.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic del 2000 es un reflejo de su propósito: funcionalidad y espacio. Con sus 4169 mm de largo, 1698 mm de ancho y 1600 mm de alto, ofrece una silueta compacta pero espaciosa. Las cinco puertas facilitan el acceso a un habitáculo versátil, diseñado para la vida familiar. Aunque no busca la deportividad, sus líneas suaves y redondeadas le otorgan una estética amable y atemporal. El maletero de 410 litros es generoso para el equipaje diario, y la posibilidad de abatir los asientos traseros amplía aún más su capacidad de carga, demostrando una inteligencia en el diseño que prioriza la utilidad sin sacrificar el estilo.
Tecnología y características
En el año 2000, el Renault Scenic 1.9 dCi RT incorporaba una tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de inyección directa por conducto común y turbo era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 5 velocidades, combinada con la tracción delantera, ofrecía una experiencia de conducción directa y controlada. Aunque carecía de sistemas de asistencia a la conducción modernos, su dirección de cremallera y la suspensión bien calibrada garantizaban un manejo predecible y seguro. Los frenos de disco en ambos ejes, ventilados en la parte delantera, proporcionaban una capacidad de frenado adecuada para su peso y prestaciones. Era un coche que, sin alardes, integraba soluciones técnicas sólidas para el confort y la seguridad de sus ocupantes.
Competencia
En su época, el Renault Scenic 1.9 dCi RT se enfrentaba a una competencia feroz en el segmento de los monovolúmenes compactos. Sus principales rivales incluían modelos como el Citroën Xsara Picasso, el Opel Zafira y el Volkswagen Touran. Cada uno ofrecía sus propias ventajas en términos de espacio, modularidad y equipamiento, pero el Scenic destacaba por su equilibrio general, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel. Su propuesta de valor, combinando un precio competitivo con una buena habitabilidad y un consumo ajustado, lo convertía en una opción muy atractiva para las familias que buscaban un vehículo versátil y práctico.
Conclusión
El Renault Scenic 1.9 dCi RT del año 2000 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de cómo un monovolumen puede ser práctico, eficiente y agradable de conducir. Su motor diésel ofrece un rendimiento adecuado y un consumo muy contenido, ideal para el uso diario y los viajes. El diseño interior, pensado para la familia, y su confort de marcha lo convierten en un compañero fiel. Es un vehículo que, sin pretensiones deportivas, cumple con creces su función de transporte familiar, dejando una huella de fiabilidad y funcionalidad en la memoria de quienes lo condujeron. Un coche que, sin duda, marcó una era en el transporte familiar.




