Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
86CV
Par
200Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
135g/km
0-100 km/h
15.7s
Vel. Máx.
165km/h
Peso
1415kg
Precio
18,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
60 L
63 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 1.5 dCi 85 CV Emotion (2006)
Descripción general
El Renault Scenic de 2003, en su versión 1.5 dCi de 85 CV Emotion, se presenta como una opción familiar y funcional. Con un precio de 18.000 euros en su lanzamiento en 2006, este monovolumen compacto buscaba conquistar a quienes valoraban el espacio y la economía de combustible. Su motor diésel de 86 CV, aunque no prometía grandes emociones, sí aseguraba un consumo contenido y una respuesta adecuada para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic 1.5 dCi, la sensación predominante es de confort y facilidad de manejo. La dirección asistida eléctrica y la suspensión tipo McPherson en el eje delantero, junto con la rueda tirada con elemento torsional en el trasero, filtran bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un viaje suave. Sin embargo, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 15.7 segundos y una velocidad máxima de 165 km/h, no esperes una respuesta fulgurante. Es un coche para disfrutar de la tranquilidad en los trayectos, donde el motor diésel de 86 CV, con su par de 200 Nm a 1900 rpm, se muestra suficiente para mover el conjunto con soltura en la mayoría de las situaciones, especialmente en ciudad y vías interurbanas. El cambio manual de 5 velocidades es preciso y contribuye a una conducción relajada.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic de 2003, aunque ya con algunos años a sus espaldas en esta versión de 2006, mantiene una estética funcional y familiar. Sus 4259 mm de largo, 1805 mm de ancho y 1621 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2685 mm, le otorgan una presencia robusta y un interior espacioso. Las cinco puertas facilitan el acceso, y su maletero de 430 litros es generoso para las necesidades de una familia. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15, tanto delante como detrás, le confieren un aspecto equilibrado y contribuyen a la comodidad de marcha. Es un diseño que prioriza la habitabilidad y la practicidad sobre la deportividad, con líneas suaves y una silueta que denota su vocación de monovolumen.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Scenic 1.5 dCi de 2003, en su versión Emotion, ofrecía lo esencial para la época. Su motor diésel de 1461 cc, con inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, era un ejemplo de eficiencia para su segmento, logrando un consumo combinado de 5 l/100km. La dirección asistida eléctrica facilitaba las maniobras, y los frenos de disco ventilados delanteros de 280 mm y los discos traseros de 270 mm aseguraban una frenada eficaz. Aunque no contaba con las últimas innovaciones de conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, su tecnología se centraba en la fiabilidad mecánica y en ofrecer una experiencia de conducción cómoda y segura. La etiqueta medioambiental B de la DGT refleja su cumplimiento con las normativas de emisiones de la época.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el Renault Scenic 1.5 dCi de 85 CV se enfrentaba a duros rivales como el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max o el Opel Zafira. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Scenic destacaba por su equilibrio entre espacio interior, confort de marcha y un consumo de combustible muy ajustado, gracias a su eficiente motor diésel. Su precio competitivo también lo posicionaba como una opción atractiva para las familias que buscaban un vehículo versátil y económico de mantener.
Conclusión
El Renault Scenic 1.5 dCi de 85 CV Emotion de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar, espacioso y económico. Su motor diésel, aunque modesto en potencia, cumple con creces en el día a día, ofreciendo un consumo muy bajo. Su diseño funcional y su enfoque en el confort lo convierten en un compañero ideal para viajes largos o para la rutina urbana. Es un coche que, sin grandes alardes, cumple con lo que promete: ser un monovolumen práctico y fiable para la familia.




