Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
106CV
Par
240Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
138g/km
0-100 km/h
12.4s
Vel. Máx.
178km/h
Peso
1440kg
Precio
22,600€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
60 L
78 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 1.5 dCi 105 CV Luxe Privilege (2005-2006)
Descripción general
El Renault Scenic 1.5 dCi 105 CV Luxe Privilege de 2003 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo una combinación de espacio, confort y eficiencia. Con su motor diésel de 106 CV, se presentaba como una opción ideal para familias que buscaban un vehículo versátil y económico para el día a día y los viajes largos. Su diseño innovador y su enfoque en la habitabilidad lo convirtieron en un referente en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic, la sensación predominante es de confort y facilidad de conducción. El motor 1.5 dCi, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 106 CV de forma suave y progresiva, ideal para una conducción relajada. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero. La dirección asistida eléctrica facilita las maniobras en ciudad, mientras que en carretera, el coche se muestra estable y predecible. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.4 segundos y una velocidad máxima de 178 km/h son cifras adecuadas para un vehículo de su categoría y enfoque familiar. El consumo combinado de 5.2 l/100km es uno de sus puntos fuertes, haciendo de este Scenic un compañero de viaje muy eficiente.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic de 2003 se caracterizaba por sus líneas suaves y redondeadas, que le otorgaban una apariencia moderna y amigable. Su carrocería de 5 puertas y su altura elevada facilitaban el acceso al habitáculo y ofrecían una excelente visibilidad. En el interior, la modularidad era la clave, con asientos traseros individuales que podían deslizarse, plegarse o incluso extraerse, permitiendo una gran versatilidad para adaptar el espacio a las necesidades de carga o pasajeros. Los materiales, aunque no eran de lujo, ofrecían una buena calidad percibida y un tacto agradable, con un diseño funcional y ergonómico que priorizaba la comodidad de todos los ocupantes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Scenic 1.5 dCi 105 CV Luxe Privilege incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. Contaba con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que contribuía a la eficiencia y el rendimiento del motor diésel. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un mejor aprovechamiento de la potencia y una reducción del consumo. En cuanto a seguridad, disponía de frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como de una dirección asistida eléctrica. Aunque no contaba con las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento estaba a la altura de lo esperado en un monovolumen familiar de su tiempo.
Competencia
En el mercado de monovolúmenes compactos de 2003, el Renault Scenic se enfrentaba a competidores como el Citroën Xsara Picasso, el Opel Zafira y el Volkswagen Touran. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Scenic destacaba por su modularidad interior, su confort de marcha y su eficiencia en el consumo de combustible, especialmente con el motor 1.5 dCi. Su diseño distintivo y su reputación de vehículo familiar práctico lo posicionaban como una opción muy atractiva frente a sus rivales.
Conclusión
El Renault Scenic 1.5 dCi 105 CV Luxe Privilege de 2003 fue un monovolumen que supo conquistar a las familias gracias a su equilibrio entre espacio, confort, eficiencia y un diseño funcional. Su motor diésel ofrecía un rendimiento adecuado para el uso diario y los viajes, con un consumo muy contenido. La modularidad de su interior y la comodidad de sus asientos lo convertían en un coche ideal para la vida familiar. A pesar de los años, sigue siendo un ejemplo de cómo un vehículo puede combinar practicidad y un toque de emoción en la experiencia de conducción.




