Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
131CV
Par
300Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
188km/h
Peso
1505kg
Precio
21,050€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
60 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 1.9 dCi 130 CV Emotion Plus (2006)
Descripción general
El Renault Scenic de 2003, en su versión 1.9 dCi 130 CV Emotion Plus, se presenta como un monovolumen compacto que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una propuesta interesante para quienes buscan espacio y funcionalidad. Con un precio de 21.050 € en su momento, este modelo buscaba conquistar a las familias con su versatilidad y un motor diésel que prometía eficiencia.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic 1.9 dCi, la sensación predominante es de confort y suavidad. El motor diésel de 131 CV, con su par de 300 Nm a 2000 rpm, ofrece una respuesta adecuada para el día a día y viajes largos, aunque su aceleración de 0 a 100 km/h en 12.1 segundos no lo convierte en un coche deportivo. La dirección asistida eléctrica contribuye a una conducción relajada, ideal para entornos urbanos y carreteras. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. Sin embargo, su peso de 1505 kg y su altura pueden generar cierta inclinación en curvas pronunciadas, recordándonos que no es un vehículo diseñado para la conducción deportiva.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic de 2003 es un claro reflejo de la estética de los monovolúmenes de principios de los 2000. Sus líneas son suaves y redondeadas, buscando maximizar el espacio interior y la visibilidad. Con una longitud de 4259 mm y una altura de 1621 mm, su silueta es inconfundiblemente familiar. El frontal presenta faros grandes y una parrilla discreta, mientras que la zaga destaca por sus pilotos verticales. El interior, aunque funcional, puede parecer algo sobrio para los estándares actuales, pero su enfoque en la ergonomía y la modularidad sigue siendo un punto fuerte. Los materiales, aunque no lujosos, son duraderos y están pensados para resistir el uso familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Scenic 1.9 dCi 130 CV Emotion Plus de 2003 incorporaba soluciones prácticas para su época. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un avance significativo en eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un mejor aprovechamiento de la potencia y contribuía a un consumo combinado de 5.8 l/100km, una cifra muy competitiva para entonces. Aunque carecía de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción modernos, ofrecía elementos como la dirección asistida eléctrica y un sistema de frenos con discos ventilados delanteros y discos traseros que garantizaban una seguridad adecuada. Su etiqueta ambiental B refleja su compromiso con la eficiencia en su momento.
Competencia
En su segmento, el Renault Scenic competía con otros monovolúmenes compactos que buscaban conquistar a las familias. Entre sus principales rivales se encontraban el Citroën C4 Picasso, el Opel Zafira y el Volkswagen Touran. Cada uno ofrecía sus propias ventajas en términos de diseño, modularidad y equipamiento, pero el Scenic se destacaba por su confort de marcha, su motor diésel eficiente y su reputación de vehículo familiar práctico. La elección entre ellos a menudo dependía de las preferencias personales en cuanto a estética y la importancia que se le diera a ciertos detalles de equipamiento o sensaciones de conducción.
Conclusión
El Renault Scenic 1.9 dCi 130 CV Emotion Plus de 2003 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción a considerar para quienes buscan un vehículo espacioso, cómodo y con un consumo contenido. Su diseño funcional, su motor diésel fiable y su enfoque en la practicidad lo convierten en un compañero ideal para el día a día y los viajes en familia. Aunque no ofrece las últimas innovaciones tecnológicas, su esencia de vehículo familiar bien resuelto perdura, demostrando que la funcionalidad y el confort pueden ser atemporales.




