Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1540kg
Precio
23,100€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 2.0 dCi 150 CV Confort Expression (2005-2006)
Descripción general
El Renault Scenic 2.0 dCi 150 CV Confort Expression de 2003 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo una combinación de espacio, confort y un motor diésel potente. Con su diseño innovador para la época y su enfoque en la practicidad familiar, se posicionó como una opción muy atractiva en el segmento. Su precio de 23.100 € en 2006 lo hacía competitivo, buscando conquistar a aquellos que valoraban la versatilidad sin renunciar a un buen rendimiento.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic 2.0 dCi 150 CV, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor diésel de 150 CV, con sus 340 Nm de par a 2000 rpm, ofrece una respuesta enérgica y progresiva, ideal para viajes largos y adelantamientos seguros. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos no es fulgurante, pero sí suficiente para mover con soltura sus 1540 kg. La velocidad máxima de 204 km/h es más que adecuada. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. La dirección asistida eléctrica contribuye a una conducción relajada, aunque quizás le falte un punto de precisión para los más exigentes. El consumo combinado de 5.8 l/100km es un punto fuerte, haciendo de este Scenic un compañero económico en el día a día.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic de 2003 se caracterizó por sus líneas redondeadas y su silueta de monovolumen compacto, que buscaba maximizar el espacio interior. Con una longitud de 4259 mm, una anchura de 1805 mm y una altura de 1621 mm, ofrecía unas dimensiones equilibradas para la ciudad y la carretera. Las cinco puertas facilitaban el acceso, y su maletero de 430 litros era generoso para las necesidades familiares. Aunque no era un coche que buscara la deportividad en sus formas, su estética era funcional y agradable, con una clara orientación hacia la comodidad y la habitabilidad. Los neumáticos 205/60 R16 en llantas de 6.5 x 16 pulgadas le daban una presencia sólida en la carretera.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Scenic 2.0 dCi 150 CV incorporaba un motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, lo que le permitía alcanzar una potencia considerable con una buena eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades era un estándar en la época para optimizar el consumo y el rendimiento. Aunque no contaba con las últimas innovaciones de conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, su equipamiento Confort Expression ofrecía lo necesario para un viaje cómodo y seguro. Los frenos de disco ventilados de 300 mm delante y discos de 270 mm detrás aseguraban una buena capacidad de frenado. La dirección asistida eléctrica era un avance en confort para la época.
Competencia
En su segmento, el Renault Scenic 2.0 dCi 150 CV se enfrentaba a duros competidores como el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max, el Opel Zafira o el Volkswagen Touran. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Scenic destacaba por su equilibrio entre confort, espacio interior y un motor diésel muy competente. Su modularidad interior y su enfoque familiar eran puntos clave que lo diferenciaban en un mercado cada vez más concurrido de monovolúmenes.
Conclusión
El Renault Scenic 2.0 dCi 150 CV Confort Expression de 2003 fue un monovolumen muy bien logrado para su tiempo. Ofrecía un espacio interior excepcional, un confort de marcha elevado y un motor diésel potente y eficiente que lo hacía ideal para familias y viajes largos. Su diseño funcional y su buena relación calidad-precio lo convirtieron en una opción muy popular. Aunque los años han pasado y la tecnología ha avanzado, este Scenic sigue siendo un ejemplo de cómo Renault supo entender las necesidades de las familias, creando un vehículo práctico, cómodo y con un rendimiento satisfactorio.




