Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
136CV
Par
191Nm
Consumo
8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1475kg
Precio
23,010€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scenic 2.0 16v Exception · 136 CV (2005)
Descripción general
El Renault Scenic 2.0 16v Exception de 2003 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo una propuesta familiar con un toque de distinción. Su diseño, aunque funcional, no renunciaba a la elegancia, y su motor de 136 CV prometía un rendimiento adecuado para el día a día y los viajes largos. Este modelo se posicionó como una opción atractiva para quienes buscaban espacio, confort y una conducción agradable en un mismo paquete.
Experiencia de conducción
Al volante del Scenic 2.0 16v Exception, la sensación predominante es de confort y suavidad. El motor de 136 CV, aunque no es un derroche de potencia, responde con solvencia, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.3 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. La dirección asistida eléctrica contribuye a una conducción ágil en ciudad, mientras que en carretera se mantiene estable y predecible. El consumo combinado de 8 l/100km es razonable para su tamaño y motorización, aunque en entornos urbanos puede ascender a 10.9 l/100km.
Diseño y estética
El diseño del Renault Scenic de 2003 se caracteriza por sus líneas suaves y redondeadas, que le otorgan una apariencia amigable y funcional. Con una longitud de 4259 mm, una anchura de 1805 mm y una altura de 1621 mm, ofrece un habitáculo espacioso y versátil. Las cinco puertas facilitan el acceso a todas las plazas, y el maletero de 430 litros es suficiente para las necesidades de una familia. Los neumáticos 205/60 R16, montados sobre llantas de 6.5 x 16, complementan su estética y contribuyen a una buena estabilidad en carretera. El interior, aunque sobrio, está bien resuelto, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten una sensación de solidez y durabilidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Scenic 2.0 16v Exception de 2003 incorporaba soluciones prácticas para su época. Su motor de gasolina de 1998 cc, con 4 cilindros y 16 válvulas, utilizaba inyección indirecta para optimizar la combustión. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso sobre la potencia del motor. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 300 mm en el eje delantero y discos de 270 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida eléctrica, una característica destacada, facilitaba las maniobras y mejoraba la experiencia de conducción. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción actuales, ofrecía un equipamiento completo para su segmento y año.
Competencia
En su momento, el Renault Scenic 2.0 16v Exception se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los monovolúmenes compactos. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Citroën Xsara Picasso, el Opel Zafira, el Ford C-Max y el Volkswagen Touran. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de espacio interior, modularidad, equipamiento o dinámica de conducción. El Scenic se distinguía por su equilibrio general, su confort de marcha y su diseño distintivo, que lo hacían una opción muy popular entre las familias europeas.
Conclusión
El Renault Scenic 2.0 16v Exception de 2003 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un coche familiar práctico y confortable. Su motor de 136 CV ofrece un rendimiento adecuado, su diseño es atemporal y su habitáculo espacioso y versátil. Aunque su consumo puede ser algo elevado en ciudad, en carretera se muestra eficiente. Es un coche que cumple con creces su función de transporte familiar, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y segura. Un clásico que aún tiene mucho que ofrecer.




