Renault Scenic 2.0 16v Luxe Dynamique · 136 CV (2003-2006)

2003
Gasolina
FWD
Manual 6v
Renault Scenic - Vista 1
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Renault Scenic - Vista 3
Renault Scenic - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Scenic

Potencia

136CV

Par

191Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

192g/km

0-100 km/h

10.3s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1475kg

Precio

22,550

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

430 L

Depósito

60 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo191 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero430 L

Análisis detallado del Renault Scenic 2.0 16v Luxe Dynamique · 136 CV (2003-2006)

Descripción general

El Renault Scenic 2.0 16v Luxe Dynamique de 2003 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo una combinación de espacio, confort y un toque de dinamismo. Con su motor de gasolina de 136 CV y una caja de cambios manual de 6 velocidades, se presentaba como una opción versátil para las familias que buscaban algo más que un simple medio de transporte. Su diseño innovador y su enfoque en la habitabilidad lo convirtieron en un referente en su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del Scenic, la sensación predominante es de confort y facilidad de manejo. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, facilita las maniobras en ciudad. El motor de 2.0 litros y 136 CV ofrece una respuesta adecuada para el día a día y permite afrontar viajes largos con solvencia, aunque sin grandes alardes deportivos. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave para todos los ocupantes. Sin embargo, en curvas rápidas, el balanceo de la carrocería es perceptible, recordándonos su naturaleza familiar. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.3 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h son cifras respetables para un vehículo de su categoría y época.

Diseño y estética

El diseño del Renault Scenic de 2003 fue revolucionario para su tiempo. Sus líneas suaves y redondeadas, junto con una gran superficie acristalada, le otorgaban una imagen moderna y espaciosa. El frontal, con sus faros alargados y la característica parrilla de Renault, le confería una personalidad distintiva. En el interior, la modularidad era la clave, con asientos individuales que podían deslizarse, plegarse o incluso extraerse, permitiendo una configuración del espacio muy flexible. La posición de conducción elevada y el salpicadero con instrumentación central digital eran elementos que destacaban, aportando una sensación de amplitud y modernidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Scenic 2.0 16v Luxe Dynamique incorporaba elementos que, para 2003, eran bastante avanzados. Contaba con inyección indirecta de gasolina, frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección asistida eléctrica. Aunque no disponía de sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento de confort incluía aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de audio que contribuían a una experiencia de viaje agradable. La modularidad de los asientos y el amplio maletero de 430 litros eran, en sí mismos, una muestra de tecnología aplicada a la funcionalidad.

Competencia

En su segmento, el Renault Scenic competía con otros monovolúmenes compactos como el Citroën Xsara Picasso, el Opel Zafira y el Volkswagen Touran. Frente a ellos, el Scenic destacaba por su diseño más atrevido, su mayor modularidad interior y un confort de marcha generalmente superior. Si bien algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o un tacto de conducción más deportivo, el Scenic se posicionaba como una opción equilibrada y familiar, con un fuerte énfasis en la habitabilidad y la versatilidad.

Conclusión

El Renault Scenic 2.0 16v Luxe Dynamique de 2003 fue un vehículo que supo conquistar a las familias gracias a su diseño innovador, su excepcional modularidad interior y un confort de marcha notable. Aunque su consumo combinado de 8 l/100km y sus emisiones de 192 g/km de CO2 son cifras de otra época, su motor de 136 CV ofrecía un rendimiento adecuado para la mayoría de situaciones. Fue un coche que marcó tendencia y que, a día de hoy, sigue siendo un ejemplo de cómo un monovolumen puede ser práctico, cómodo y con personalidad. Una opción interesante para quienes buscan un clásico familiar con un toque distintivo.