Especificaciones y análisis del Renault Scenic
Potencia
150CV
Par
360Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
184g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1612kg
Precio
27,430€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Scénic Privilege dCi 150 Aut. · 150 CV (2012)
Descripción general
El Renault Scenic Privilege dCi 150 Aut. de 2012 es un monovolumen que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una propuesta interesante para quienes buscan espacio y confort. Con su motor diésel de 150 CV y cambio automático, se presenta como una opción práctica para el día a día y los viajes familiares, destacando por su versatilidad y un equipamiento que, en su momento, era bastante completo.
Experiencia de conducción
Al volante, el Scenic Privilege dCi 150 Aut. ofrece una conducción suave y relajada, ideal para trayectos largos. El motor diésel de 150 CV, aunque no es un derroche de deportividad, mueve el conjunto con solvencia, especialmente en recuperaciones, gracias a su buen par motor. La caja de cambios automática de 6 velocidades contribuye a la comodidad, realizando transiciones fluidas. La suspensión, orientada al confort, filtra bien las irregularidades del terreno, aunque en curvas pronunciadas se percibe un balanceo moderado, algo esperable en un vehículo de su categoría. La dirección asistida eléctrica es precisa y sensible a la velocidad, facilitando las maniobras en ciudad. En general, la sensación es de un coche familiar bien resuelto, que prioriza la tranquilidad y el bienestar de sus ocupantes.
Diseño y estética
El diseño exterior del Renault Scenic de 2012, en su versión Privilege, mantiene las líneas características de los monovolúmenes de la marca, con una silueta que busca maximizar el espacio interior. Aunque no es un coche que destaque por una estética rompedora, su diseño es funcional y atemporal, con detalles que le otorgan una presencia sobria y elegante. Las llantas de 17 pulgadas y los acabados cromados de la versión Privilege le confieren un toque de distinción. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y ergonómica, con una instrumentación digital central que, aunque puede resultar peculiar al principio, es fácil de leer. La calidad de los materiales y los ajustes es buena, transmitiendo una sensación de solidez y durabilidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Scenic Privilege dCi 150 Aut. de 2012 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. Destaca su sistema de inyección directa por conducto común con turbo de geometría variable e intercooler, que optimiza el rendimiento del motor diésel. La transmisión automática de 6 velocidades es un punto fuerte en términos de confort. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como una suspensión McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, que garantizan un buen comportamiento dinámico. La dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad mejora la experiencia de conducción en diferentes escenarios. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su equipamiento tecnológico estaba a la altura de lo que se esperaba en su segmento.
Competencia
En su segmento, el Renault Scenic Privilege dCi 150 Aut. de 2012 competía con monovolúmenes como el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max, el Opel Zafira y el Volkswagen Touran. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Scenic se diferenciaba por su equilibrio entre confort, espacio interior y un motor diésel potente y eficiente, combinado con una transmisión automática que muchos rivales no ofrecían de serie en esta configuración. Su modularidad interior y la calidad de sus acabados también eran puntos a su favor frente a algunos de sus competidores directos.
Conclusión
El Renault Scenic Privilege dCi 150 Aut. de 2012 es un monovolumen que, incluso hoy, sigue siendo una opción muy válida para familias que buscan un vehículo espacioso, cómodo y con un motor diésel solvente. Su diseño funcional, su interior bien aprovechado y su equipamiento tecnológico, aunque no sea de última generación, lo convierten en un coche práctico para el día a día y los viajes. Es un vehículo que cumple con creces su propósito de transporte familiar, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y segura. Su fiabilidad, respaldada por la trayectoria de Renault en este segmento, lo convierte en una compra sensata en el mercado de segunda mano.




