Especificaciones y análisis del Renault Vel Satis
Potencia
163CV
Par
250Nm
Consumo
10.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1660kg
Precio
36,100€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
460 L
80 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Vel Satis Privilege 2.0 16v Turbo Aut. · 163 CV (2002-2005)
Descripción general
El Renault Vel Satis de 2002, en su versión Privilege 2.0 16v Turbo Aut., se presentó como una audaz propuesta de la marca francesa para el segmento de las berlinas de lujo. Con un diseño que rompía moldes y una clara apuesta por el confort, buscaba ofrecer una alternativa distintiva a los modelos más tradicionales de su época. Su precio de 36.100 € reflejaba su posicionamiento premium, buscando seducir a aquellos que valoraban la originalidad y una experiencia de conducción diferente.
Experiencia de conducción
Al volante del Vel Satis, la sensación predominante es de suavidad y aislamiento. El motor 2.0 16v Turbo de 163 CV, acoplado a una transmisión automática de 5 velocidades, ofrece una respuesta progresiva y suficiente para un viaje relajado, aunque no busca la deportividad. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.2 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h son cifras adecuadas para su enfoque. El consumo combinado de 10.2 l/100km es un recordatorio de su tamaño y peso. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, está claramente orientada al confort, absorbiendo las irregularidades del asfalto con notable eficacia. La dirección, de cremallera, contribuye a una conducción tranquila, sin pretensiones deportivas, pero con la precisión necesaria para un coche de su envergadura. Es un coche para disfrutar del viaje, no para buscar los límites en cada curva.
Diseño y estética
El diseño del Renault Vel Satis es, sin duda, su rasgo más distintivo y polarizador. Con sus 4860 mm de largo, 1860 mm de ancho y 1577 mm de alto, se desmarcaba de las líneas convencionales de las berlinas de lujo. Su silueta de cinco puertas, casi monovolumen, y sus proporciones inusuales le otorgaban una presencia imponente y única en la carretera. Las grandes superficies acristaladas y la altura del techo contribuían a una sensación de amplitud interior. Era un coche que no dejaba indiferente, amado por unos por su originalidad y criticado por otros por su estética atrevida. Un verdadero ejercicio de diseño que buscaba la diferenciación a toda costa.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Vel Satis Privilege 2.0 16v Turbo Aut. incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo, enfocadas en el confort y la seguridad. El motor de gasolina de 1998 cc, con inyección indirecta, turbo e intercooler, ofrecía una entrega de potencia refinada. La transmisión automática de 5 velocidades buscaba la máxima suavidad en los cambios. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 324 mm delante y discos de 300 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La suspensión, con estabilizadoras en ambos ejes, contribuía a una buena estabilidad. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción específicos, Renault solía equipar sus modelos de gama alta con un buen nivel de equipamiento en este aspecto.
Competencia
En su segmento, el Renault Vel Satis se enfrentaba a rivales de peso como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 o el Audi A6. Sin embargo, su propuesta era radicalmente diferente. Mientras sus competidores apostaban por un diseño más conservador y una imagen de prestigio consolidada, el Vel Satis buscaba atraer a un público que valoraba la originalidad y un enfoque más vanguardista del lujo. Su principal rival era, en cierto modo, su propia audacia, que lo hacía destacar pero también lo alejaba de los gustos más tradicionales del mercado premium.
Conclusión
El Renault Vel Satis Privilege 2.0 16v Turbo Aut. de 2002 fue un coche valiente, una declaración de intenciones por parte de Renault para ofrecer una berlina de lujo diferente. Su diseño rompedor, su enfoque en el confort y su equipamiento tecnológico lo convertían en una opción interesante para aquellos que buscaban salirse de lo establecido. Aunque no alcanzó el éxito comercial esperado, su legado reside en haber sido un coche con personalidad, que apostó por la innovación y la diferenciación en un segmento dominado por la tradición. Un coche para recordar por su audacia y su singularidad.




