Especificaciones y análisis del Renault Vel Satis
Potencia
139CV
Par
320Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
204g/km
0-100 km/h
11.1s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1660kg
Precio
44,218€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
460 L
80 L
102 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Vel Satis Initiale 2.2 dCi 140 CV (2005-2006)
Descripción general
El Renault Vel Satis de 2005, en su versión Initiale 2.2 dCi de 140 CV, se presenta como una berlina de lujo que desafía las convenciones. Con un diseño audaz y una clara apuesta por el confort, este vehículo buscaba ofrecer una experiencia de conducción diferente, alejada de los cánones establecidos por sus competidores alemanes. Su motor diésel de 139 CV, combinado con una transmisión manual de 6 velocidades, prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia para la época.
Experiencia de conducción
Al volante del Vel Satis, la sensación predominante es de una gran suavidad y aislamiento. La suspensión, orientada al confort, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje plácido. El motor 2.2 dCi, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 139 CV de forma lineal y suficiente para mover con soltura sus 1660 kg. La dirección, asistida y precisa, contribuye a una conducción relajada, ideal para largos trayectos. Sin embargo, aquellos que busquen sensaciones deportivas podrían encontrarlo algo falto de agilidad en curvas cerradas, donde su tamaño y peso se hacen notar. El habitáculo es un oasis de tranquilidad, con un bajo nivel de ruido que permite disfrutar de la conversación o la música sin interferencias.
Diseño y estética
El diseño del Renault Vel Satis es, sin duda, su rasgo más distintivo y polarizador. Con sus 4,86 metros de longitud y una altura considerable para una berlina (1,57 metros), rompe con las líneas tradicionales del segmento. Su silueta, casi de monovolumen elevado, le confiere una presencia imponente y una habitabilidad interior excepcional. Los faros delanteros, grandes y expresivos, junto con la característica parrilla de Renault, le otorgan una personalidad única. La zaga, con sus pilotos verticales, refuerza esa imagen de coche diferente. Es un diseño que no deja indiferente, amado por unos y criticado por otros, pero que indudablemente marcó un antes y un después en la estética de las berlinas de lujo.
Tecnología y características
En 2005, el Vel Satis Initiale incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor 2.2 dCi con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia diésel. La transmisión manual de 6 velocidades permitía optimizar el consumo y el rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 324 mm delante y discos de 300 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La suspensión independiente en ambos ejes, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con barras estabilizadoras, aseguraba un buen compromiso entre confort y estabilidad. El equipamiento interior, propio de la versión Initiale, incluía elementos de confort y lujo que lo situaban a la altura de sus competidores premium.
Competencia
El Renault Vel Satis se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas de lujo, como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5, el Audi A6 o el Volvo S80. Frente a ellos, el Vel Satis ofrecía un enfoque diferente, priorizando el confort y la originalidad de su diseño sobre la deportividad o el clasicismo. Su precio de 44.218 euros lo situaba en una posición competitiva, buscando atraer a aquellos compradores que valoraban la distinción y el espacio interior por encima de la imagen de marca más establecida de sus rivales alemanes.
Conclusión
El Renault Vel Satis Initiale 2.2 dCi de 2005 fue un coche valiente y ambicioso. Su diseño rompedor y su apuesta por el máximo confort lo convirtieron en una alternativa interesante para quienes buscaban algo diferente en el segmento de lujo. Aunque no alcanzó el éxito comercial esperado, dejó una huella por su personalidad única y su enfoque en el bienestar de los ocupantes. Es un vehículo que, a pesar de sus peculiaridades, ofrecía una experiencia de conducción relajada y un habitáculo espacioso y bien equipado, ideal para viajes largos. Un coche que, con el tiempo, ha ganado el estatus de clásico incomprendido.




